Desde la mañana del viernes y durante la madrugada de este sábado, miles de jujeños y visitantes comenzaron el ascenso hacia Punta Corral, en una nueva edición de la tradicional peregrinación a la “Mamita del Cerro”.
El movimiento fue constante. Familias, grupos de amigos y promesantes emprendieron el camino con mochilas cargadas de abrigo, agua y fe. El clima, que se mantuvo estable, acompañó la caminata en altura, mientras los senderos se poblaron de historias, rezos y silencios compartidos.
A lo largo del recorrido, el operativo sanitario y de seguridad se despliega con intensidad. Puestos de asistencia, controles y un hospital de campaña funcionaron como respaldo para los peregrinos. Según informó el responsable del SAME, hasta la noche del viernes ya se habían realizado alrededor de 2.000 atenciones, reflejo del gran caudal de personas que se adelantó incluso a los días centrales de la celebración.

En paralelo, desde el área de seguridad indicaron que el operativo se desarrolla con normalidad. El tránsito y la organización vehicular se mantienen controlados, en un esquema que busca ordenar el flujo hacia Tumbaya y los puntos de ascenso.
Mientras tanto, en la terminal de ómnibus, el movimiento no se detiene. Colectivos parten desde la plataforma 20 durante las 24 horas, saliendo a demanda —es decir, una vez completos— hacia Tumbaya y Tunalito. Los pasajes tienen un valor de $7.000 y $8.000 respectivamente, en un servicio especialmente organizado para esta fecha.
Arriba, en el santuario, las celebraciones comenzaron desde temprano. El sábado inició con la misa y el rezo del Rosario, seguido por la partida de la imagen hacia el lugar de su aparición en la Estancia Vieja. A lo largo de la jornada, se desarrollan distintas celebraciones litúrgicas, entre ellas la misa por los peregrinos, la de las bandas de sikuris y la tradicional misa de la noche presidida por el obispo.

El momento más esperado llegará el domingo, cuando la Virgen descienda del cerro acompañada por cerca de 80 bandas de sikuris, que con sus melodías marcarán el ritmo de una de las escenas más emotivas de la festividad. La llegada al pueblo está prevista alrededor de las 20, donde se celebrará la misa central de Domingo de Ramos.
La peregrinación continuará en los días siguientes con un amplio cronograma litúrgico que se extenderá durante toda la Semana Santa, con misas, celebraciones y actividades religiosas que convocan a fieles de toda la región.
Desde la organización y los equipos de emergencia reiteraron las recomendaciones: llevar abrigo, hidratarse y realizar el ascenso con precaución, respetando los tiempos del cuerpo en un recorrido que combina exigencia y profunda espiritualidad.