Preocupación por el consumo problemático en estudiantes de Jujuy: "Los adolescentes imitan a los adultos"
El asesinato de un adolescente de 14 años en el marco de una fiesta clandestina en Alto Comedero vuelve a despertar las alarmas sobre la situación del consumo problemático de sustancias y la salud mental de los jóvenes estudiantes jujeños.
Consultado por La Mejor Mañana sobre el consumo problemático de sustancias en jóvenes en edad temprana, Agustín Yécora, secretario de Salud Mental, Adicciones y Discapacidad de la provincia, aseguró que es una situación que ocurre hace muchos años. Lamentablemente esto viene ocurriendo hace muchos años pero toma relevancia por un hecho mediático. El último estudio publicado por SEDRONAR en noviembre a nivel nacional señala que la edad de inicio en el consumo, ya no solo de alcohol, es de 14 años pero hay rangos que empiezan desde los 8 años. El estudio abarcó a estudiantes de 1°, 3° y 5° año de todas las provincias.
En ese sentido, Yécora sumó otro dato alarmante: Casi uno de cada tres adolescentes cuando tienen un problema grave no lo hablan con nadie. Esto es terrible porque no ve en nadie la posibilidad de que lo escuche, de que lo entienda.
En esto de tratar de entender a los adolescentes vemos que ellos tienen muy arraigada la idea que asocia el consumo al hecho de ser mas grandes porque nos ven a los adultos consumir. Los adolescentes imitan a los adultos. Eso nos debe interpelar porque es muy común ir a un asado o a una fiesta familiar donde se consume alcohol y los adolescentes lo naturalizan y ven que empezar a fumar o tomar alcohol es significado de ser mas grandes. Esto es terrible porque es una etapa donde todavía están en pleno neurodesarrollo, agregó el secretario de salud mental.
En otro tramo de la entrevista, Yécora indicó que la adolescencia es la etapa donde comienzan las primeras experiencias tanto buenas como malas. Todo se potencia al extremo en una edad que está atravesada por cambios y es muy dinámica".
Por otra parte, el funcionario provincial llamó a la sociedad a replantearse varias aspectos en relación a la adolescencia. Si no reflexionamos esto se nos va de las manos. Tribus urbanas siempre existieron porque los jóvenes se identifican con un barrio o un club pero el problema está en la imposibilidad de poder vivir en la diferencia y sin violencia. La violencia está llevando a estas cuestiones que si le sumás la soledad del adolescente, la falta de control de los adultos y la ausencia de esa figura en la que pueden confiar y contarle sus problemas, se convierte un problema grande y el problema es de todos".
Por último, Yécora señaló que la solución no pasa tanto por el control o la prohibición. Acá lo que hay que hacer es estar más presentes. Tomarnos el tiempo para escuchar a nuestros hijos, saber cómo están y saber lo que piensan. De esa manera podremos tener la confianza de ellos y conocer si atraviesan por situaciones que necesitan de ayuda.
Las dos herramientas preventivas son escuchar y dar un abrazo, cerró.