La intensa caída de lluvias volvió a dejar al descubierto una grave problemática estructural en el barrio Aeroparque, sector B3 de Alto Comedero, donde la calle Chalicán quedó severamente dañada y en riesgo de desaparecer por completo. Vecinos del lugar manifestaron su preocupación por el avance del deterioro y el peligro que representa para las viviendas cercanas.
“Estamos ubicados en la calle Chalicán, la última del sector B3. Lamentablemente este es el punto donde desemboca todo el caudal de agua que baja desde la avenida Forestal, Yuto, La Mendieta, Termas de Reyes y hasta Fraile Pintado. Todo termina acá y el agua se comió la calle”, explicó Elvio Lamas, vecino del sector.
Según relató, el problema no es nuevo y se arrastra desde hace más de cuatro años. “Antes estaba peor, ahora se está haciendo un pequeño trabajo, pero la situación sigue siendo muy grave. Cada año el daño avanza más”, señaló.
Lamas indicó que actualmente el margen de la calle se encuentra a apenas un metro y medio de la vereda de una vivienda, lo que genera un riesgo inminente para los vecinos. “Donde estamos parados era una calle. Hoy queda cada vez menos espacio y estamos llegando prácticamente a la casa del vecino de enfrente”, advirtió.
En cuanto a la responsabilidad por el arreglo, el vecino explicó que la situación corresponde al ámbito municipal. “Al estar dentro de un barrio, esto depende de la Municipalidad. Recursos Hídricos interviene cuando hay desbordes de ríos o arroyos, pero en este caso no. De todas formas, hay comunicación y se está trabajando en conjunto”, sostuvo, con la expectativa de que esta vez se alcance una solución concreta.
Además, remarcó la falta de infraestructura que afecta a distintos puntos de Alto Comedero. “Falta muchísimo: calles, iluminación, cordón cuneta. No tenemos nada. Hay sectores como la calle Fraile Pintado o Mina 9 de Octubre donde el agua entra directamente a las casas. Los vecinos tuvieron que levantar muros de hasta un metro en las veredas para evitar inundarse”, detalló.
Finalmente, Lamas aseguró que los vecinos continúan gestionando mejoras para el barrio, incluyendo espacios verdes y calles más seguras, pero insistió en la necesidad de una intervención urgente. “Hace falta seriedad y una obra que sea segura y definitiva, porque así no se puede seguir viviendo”, concluyó.
