Productores de Fraile Pintado alertan por la crisis del sector: ""Estamos vendiendo por debajo de los costos"
La situación de los productores hortícolas de Fraile Pintado atraviesa uno de sus momentos más complejos. Así lo expresó Alexis Avendaño, productor de la zona, quien advirtió sobre la fuerte caída en los precios del tomate y las dificultades que enfrenta el sector para sostener la actividad.
"Fraile Pintado es una referencia nacional en producción de tomate, pero actualmente estamos viendo una disminución muy importante en los precios", explicó en diálogo con Despertar 630.
Según detalló, las condiciones climáticas jugaron un papel determinante durante esta campaña. Las lluvias favorecieron la aparición de hongos que afectaron los cultivos y provocaron una caída abrupta en el valor de la producción. "El cajón de tomate pasó de venderse a un promedio de 25.000 pesos a valores de entre 5.000 y 6.000 pesos, que ni siquiera alcanzan para cubrir los costos básicos de producción", sostuvo.
Avendaño señaló además que las importaciones también generan preocupación en el sector. Si bien este año el impacto fue menor debido a problemas productivos en Brasil, aseguró que ingresó tomate desde Chile y también mercadería de contrabando proveniente de Bolivia.
"No podemos competir de igual a igual con países que tienen costos mucho más bajos y políticas de apoyo a la producción, a la investigación y a la incorporación de nuevas tecnologías", afirmó.
La crisis no afecta únicamente al tomate. El productor indicó que otros cultivos como zapallito, chaucha y berenjena también registraron una fuerte baja en los precios, situación que llevó a algunos productores a desechar parte de su cosecha por la imposibilidad de comercializarla.
"Hay casos donde la mercadería termina tirada porque no conviene levantarla. Los precios cayeron y las lluvias terminaron de complicar la situación", explicó.
En Fraile Pintado se estima que existen entre 300 y 400 productores dedicados a la actividad hortícola, aunque Avendaño consideró que la cifra podría ser incluso superior. Además, destacó que la localidad cuenta con aproximadamente 2.000 hectáreas destinadas a la producción de tomate, convirtiéndose en una de las zonas más importantes del país.
Frente a este escenario, el sector busca incorporar nuevas tecnologías junto al INTA para mejorar la eficiencia productiva, optimizar el uso del agua y avanzar hacia modelos más sustentables.
Mientras tanto, los productores esperan una mejora en las condiciones del mercado que les permita recuperar rentabilidad y sostener una actividad que constituye una de las principales fuentes de trabajo y desarrollo económico en el ramal jujeño.