En el marco de una reciente disposición del Gobierno Nacional, los salones de eventos en Jujuy dejaron de cobrar los impuestos correspondientes a SADAIC (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música) y AADI CAPIF (Asociación de Derechos Intelectuales de Productores Fonográficos), específicamente para eventos privados y familiares. Este cambio surge de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) emitido por la Presidencia a fines de agosto, el cual establece que no se debe realizar el cobro de estos impuestos en eventos cerrados, como casamientos, fiestas de 15 años y otros encuentros familiares.
En diálogo con Somos Jujuy, Carlos Domínguez, presidente de la Asociación de Salones de Eventos Sociales e Infantiles de Jujuy (ASESIJ) informó que desde fines de agosto los propietarios de los salones de eventos tomaron la iniciativa de dejar de cobrar estos impuestos “ya que la normativa establece que en eventos privados y familiares con lista cerrada, no corresponde el pago de SADAIC ni AADI CAPIF. En cambio, para eventos públicos se sigue cobrando con normalidad, como lo establece el decreto”, y agregó “la noticia se hizo viral rápidamente, lo que generó cierto malestar entre los clientes que ya no querían pagar este impuesto.”
Domínguez explicó que los salones de eventos actuaron con cautela durante los primeros meses, buscando asesoramiento legal tanto a nivel local como nacional. Finalmente, se llegó a la conclusión de que el pago no correspondía para este tipo de eventos.
“Lo sostuvimos durante dos o tres meses, consultando con abogados y la Federación Nacional de la Industria de Eventos, hasta que confirmamos que no correspondía más el cobro. Esto nos ponía en una situación incómoda, ya que ni los salones ni los organizadores querían cargar con un impuesto que no les correspondía”, explicó.
El empresario explicó que “hubo mucha confusión al principio, ya que el DNU no estaba claro para algunos, pero es importante entender que los salones no organizamos estos eventos; somos proveedores. No somos responsables de la música o la organización, lo que vendemos es un servicio de espacio, mobiliario, vajilla, etc. Entonces, no corresponde que se nos cobre a nosotros como organizadores.”
A pesar de la claridad de la disposición, las inspecciones de SADAIC y AADI CAPIF continúan, lo que ha llevado a reuniones entre los propietarios de salones y los cobradores. Sin embargo, el conflicto legal deberá resolverse a nivel nacional. "Nosotros no podemos solucionarlo aquí. Los cobradores realizan su trabajo, pero el tema se resolverá en Buenos Aires", subrayó Domínguez.
En este sentido el presidente de la Asociación de Salones de Eventos señaló que “esta medida trajo una gran tranquilidad tanto para nosotros como para los clientes. En un contexto económico difícil, que los organizadores familiares no deban pagar estos impuestos es un alivio”, y destacó que “también se ha nivelado un poco la competencia, ya que muchos salones clandestinos no pagan impuestos y eso nos generaba una competencia desleal. Ahora, esto ayuda a equilibrar las condiciones.”
Finalmente, Domínguez resaltó que la disposición también generó un alivio económico para las familias que organizan eventos, permitiéndoles destinar ese dinero a otros gastos importantes, como vestuario o servicios adicionales.


