El Procurador General del Ministerio Público de la Acusación, Sergio Lello Sánchez, brindó detalles sobre los avances en la investigación en la causa Matías Jurado. Según informó, en el transcurso de este jueves se llevan adelante siete excavaciones en lugares señalados por los investigadores, con el apoyo de un georradar que permite detectar alteraciones en el suelo hasta dos metros de profundidad.
“Se han recolectado alrededor de 100 muestras para ser analizadas desde el punto de vista genético, tanto huesos que se presumen humanos como manchas de sangre que se encontraron en prendas de vestir y zapatillas”, precisó Lello Sánchez. El funcionario explicó que la cantidad de objetos hallados en el lugar tenía características de “acumulación compulsiva”, lo que obligó a un trabajo minucioso de clasificación.

Además, profesionales de diferentes puntos de Salta se sumaron a los equipos que ya trabajan en la investigación, aportando tecnología y experiencia en pericias complejas. Entre los elementos utilizados, se destacó un dispositivo especializado que detecta hemoglobina humana, utilizado para confirmar la presencia de manchas de sangre en prendas y objetos.
El fiscal también hizo referencia a los antecedentes judiciales de Jurado, recordando que desde su adolescencia estuvo vinculado a hechos graves: “Cuando tenía 15 años estuvo involucrado en un homicidio, que al principio fue calificado y luego considerado simple. Aunque se lo declaró inimputable por su edad, debía recibir tratamiento tutelar, lo que finalmente no ocurrió”.

En ese contexto, Lello Sánchez subrayó la necesidad de reconstruir el perfil criminal del acusado y profundizar en las causas anteriores para entender el alcance de los hechos que se le atribuyen actualmente. “Es fundamental analizar ese antecedente, porque tiene una importancia clave en la reconstrucción de la historia judicial de esta persona”, indicó.


