Tomatazo en Plaza Belgrano: productores reclaman medidas al Gobierno Nacional
Desde las primeras horas de este jueves, pequeños productores tomateros se concentraron en Plaza Belgrano para visibilizar una situación que, según denuncian, se volvió insostenible ya que no pueden vender su producción y se ven obligados a tirar miles de kilos de tomates ante la falta de precios y el aumento constante de los costos.
Este es un tomatazo para que el gobierno vea que estamos tirando comida porque no se puede vender. Entendemos que el pueblo no tiene plata, pero nuestros insumos no bajan, todo está dolarizado. Así no se puede seguir produciendo, explicó Alicia Vega, una de las referentes del grupo de productores que llegó desde distintas localidades del sur provincial.
Los productores exhiben cajones repletos de tomates, muchos de ellos destinados al descarte. La producción fue buena, pero el precio no nos ayuda. Muchísimos compañeros dejaron sus quintas sin cosechar. Es un esfuerzo enorme que termina en pérdida, lamentó Vega.
En esta línea señalaron que el precio de la semilla, los fertilizantes, el combustible y otros insumos básicos volvió inviable continuar con la actividad. Solo en esta temporada, por ejemplo, mi familia invirtió entre 15 y 18 millones de pesos. Todo está carísimo, y no hay un acompañamiento del Estado. No somos empresarios: vivimos de esto, remarcó Alicia Vega.
Según contó en zonas como Santa Clara, El Carmen, Jujuy y Pampa Blanca, hay calles repletas de tomates tirados porque no hay compradores ni precios de referencia que permitan sostener la producción. Pedimos que el gobierno nacional baje los costos, que nos mire. Somos productores familiares, pagamos impuestos y sostenemos economías locales, reclamó la productora.
En medio del reclamo advierten que muchas familias evalúan no sembrar en la próxima campaña. Esta temporada fue muy difícil, y si no hay respuestas pronto, no vamos a seguir. No se puede producir a pérdida, y mucho menos con este nivel de incertidumbre, aseguraron.
El reclamo también incluyó a otros sectores del cinturón productivo del Valle del Sur, donde además del tomate se cultivan frutas, pimientos, zapallos y verduras de hoja. Todos ellos afectados por la misma lógica: bajos precios de venta y costos dolarizados sin subsidios ni políticas diferenciales para la agricultura familiar.