En el marco de una nueva peregrinación a Punta Corral, una joven jujeña decidió impulsar una propuesta cargada de fe y solidaridad: recibir intenciones de personas que no pueden subir al santuario, para hacerlas llegar hasta la Virgen.
Agustina, impulsora de la iniciativa, contó que la idea surgió a partir de su propia experiencia y de los testimonios que fue recogiendo a lo largo de los años. “Mi modo de agradecer siempre fue brindar servicio. Empecé anotando intenciones y mucha gente pedía perdón por no poder volver. Eso me marcó mucho”, relató.
Según explicó, hace cuatro años hizo una promesa vinculada a su emprendimiento y desde entonces encontró en este gesto una forma de devolver lo recibido. “Hoy tengo un espacio donde puedo recibir a la gente y sus intenciones. Pensé en quienes no pueden ir, en esas personas que escuché y que no pudieron volver o no pueden hacerlo ahora”, señaló.
La propuesta tuvo una gran repercusión y rápidamente comenzó a recibir mensajes desde distintos puntos del país e incluso del exterior. “Me escribieron desde Uruguay, desde Buenos Aires, personas mayores, gente por trabajo o mujeres embarazadas que no pueden subir”, detalló.

Además, ofrece la posibilidad de llevar elementos simbólicos como velas. “Si quieren, puedo llevar sus velitas para encenderlas allá. Mi intención es hacer llegar todo hasta los pies de la Virgen, con mucho respeto y compromiso”, expresó.
Agustina destacó que recibió numerosos mensajes de agradecimiento y testimonios conmovedores. “Hay personas que me cuentan situaciones muy difíciles, enfermedades, historias muy fuertes. Eso moviliza mucho”, afirmó.
Quienes deseen enviar sus intenciones pueden contactarse a través de sus redes sociales o acercarse personalmente a su local “Puros Antojos”, ubicado en calle Jorge Newbery 516.


