El fuerte temporal de lluvia que azotó la Quebrada de Humahuaca este fin de semana dejó serias consecuencias en la localidad de Huacalera, donde el agua y el barro ingresaron a viviendas y emprendimientos turísticos, generando pérdidas materiales y dejando a decenas de familias incomunicadas. Vecinos y empresarios del sector hotelero manifestaron su preocupación por la falta de infraestructura y la escasa asistencia recibida tras el desastre.
En diálogo con Somos Jujuy Remy Rasse , propietario de un hotel en Huacalera, describió la magnitud del temporal y el difícil momento que atravesaron. "Cayeron 30 mm en la montaña, pero abajo en la huerta fue mucho más. Hace 20 años que vivimos acá con mi esposa y nunca vimos algo así. Frente a mi casa había un metro de agua con barro y piedras. Gracias a una defensa que construí en 2011 con piedra, cemento , mi casa se salvó. Si no, hoy no tendría nada".
El empresario relató la angustiosa noche que vivieron y describió que "junto a un vecino, pusimos bolsas de arena, pero fue terrible. Temblamos toda la noche. El sábado logré sacar a dos clientes franceses y a un amigo médico de Santa Fe con mi camioneta, pero casi me la lleva el agua".
Sin embargo, destacó que muchas familias siguen aisladas y afirmó "no tenemos acceso. Salimos con botas, dándonos la mano para cruzar la corriente. Es imposible para los niños ir a la escuela o que pase una ambulancia. Hace 15 años pedimos un badén, ni siquiera un puente, y nunca nos hicieron nada. Somos más de 50 familias y seguimos incomunicados".

"No hemos recibido ayuda suficiente"
Rolando Sánchez, productor de la zona, también sufrió graves pérdidas y lamentó la falta de asistencia y afirmó que "la ayuda fue mínima. Estoy agradecido con los bomberos y la municipalidad, pero en términos económicos y de insumos no hemos recibido nada. Nos prometieron mercadería, pero aún no llegó".
Sánchez hizo un pedido urgente a las autoridades e incidó que "necesitamos mercadería, ropa, colchones, zapatillas. Mi madre perdió todo, mi hermana y mis hermanos también. Es volver a empezar de cero. Pedimos que el gobierno provincial nos escuche y brinde asistencia. Mi madre es una persona mayor, con dolores en la espalda, y no puede hacer todo sola".

Los vecinos insisten en que la tragedia podría haberse evitado con obras de infraestructura adecuadas. "El municipio estuvo presente, pero falta planificación. Necesitamos máquinas más grandes para trabajar en el río y evitar que siga creciendo. Si se hubiera hecho un badén o una pasarela, no estaríamos así", reclamó Gutiérrez.
A su vez, advirtió sobre los peligros que esto representa para la comunidad: "El río es traicionero. Hace unos años un anciano murió intentando cruzarlo. No podemos seguir en estas condiciones cada vez que llueve".
