El Kakuy o Urutaú, un ave nocturna y de rapiña que habita los montes del noroeste argentino, fue observada y fotografiada en la zona del ingreso de la Reserva Natural Urbana.
Es una especie sedentaria que habita en los bosques abiertos y sabanas. Su nombre científico es Nyctibius griseus. Pone un solo huevo blanco liliáceo manchado, directamente en una rama o tocón de un árbol. Puede llegar a tener de 33 a 38 cm de largo total y es pálido grisáceo tirando al castaño, finamente rayado con negro. Tiene los ojos color naranja o amarillo, grandes.
Este insectívoro nocturno caza desde una posición elevada. Pasa el día posado erguido en un tocón de árbol, con el cual se mimetiza como si fuera parte de él.
Posee un grito melancólico persistente, como un lamento humano, que disminuye en intensidad y volumen durante la noche. Es definida como un ave solitaria de lúgubre canto y su nombre alude a una historia cruel sobre sentimientos y convivencia entre hermanos en alejados parajes del monte santiagueño.
El vocablo "Kakuy" proviene del quechua y significa permanecer, quedarse.LEYENDA DEL KAKUY
Cuenta la historia que dos hermanos vivían en el monte. La hermana era mala y el hermano era bueno. El hermano decidió castigar su maldad y la invitó una tarde a recoger miel de un árbol que estaba en la selva. Fueron allí y el hermano logró que ella trepara a lo más alto de la copa de un quebracho enorme. El, que subió por detrás, descendió desgajando el árbol de modo tal que su hermana no pudiera bajar. El muchacho se alejó. Allí quedó la joven, en lo alto, llena de miedo. Cuando llegó la noche, su miedo se convirtió en terror. A medida que pasaban las horas, comenzó a ver, horrorizada, que sus pies se transformaban en garras, sus manos en alas y su cuerpo todo se cubría de plumas. Desde entonces, un pájaro de vuelo aplumado, que sólo sale de noche, estraga el silencio con su grito desgarrador -¡"Turay", "Turay" !- : ¡"Hermano", "Hermano"!."