Aceiteros cobrarán un salario mínimo de $1.822.493: el Gobierno destacó que cumple con el artículo 14 bis de la Constitución
Los trabajadores de la industria aceitera percibirán un salario básico de $1.822.493,35, luego del acuerdo paritario alcanzado por el sector, una cifra que fue destacada por el Gobierno nacional como un ejemplo de cumplimiento del artículo 14 bis de la Constitución Nacional.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo que ese monto refleja el concepto constitucional de Salario Mínimo, Vital y Móvil, al considerar que permite cubrir las necesidades básicas de un trabajador y su grupo familiar.
El salario que el Gobierno tomó como referencia
Durante una entrevista televisiva, Sturzenegger explicó que el artículo 14 bis establece que el salario debe garantizar alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestimenta, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
"Si uno tomara literalmente lo que dice la Constitución, el salario mínimo tendría que ser de $1.822.493,35", afirmó el funcionario, utilizando como referencia el ingreso acordado por los trabajadores aceiteros.
El ministro remarcó que ese nivel salarial no fue fijado por decreto, sino que surgió de una negociación paritaria entre empresarios y sindicatos, mecanismo que el Gobierno considera el camino adecuado para determinar las remuneraciones.
Un acuerdo que vuelve a marcar referencia
La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina, junto con los sindicatos del sector, históricamente han utilizado el concepto de Salario Mínimo, Vital y Móvil previsto en la Constitución como base para sus reclamos salariales.
Por ese motivo, los acuerdos alcanzados por los aceiteros suelen ubicarse entre los más altos del país y funcionan como referencia dentro del movimiento sindical argentino.
Defensa de las paritarias
Sturzenegger aprovechó el acuerdo para reafirmar la postura del Gobierno respecto de las negociaciones salariales.
Según sostuvo, la administración de Javier Milei respalda las paritarias libres como herramienta para definir los salarios de cada actividad y considera que el Estado no debe intervenir fijando aumentos generales, sino garantizar reglas claras para que trabajadores y empleadores negocien de acuerdo con la realidad de cada sector.
De esta manera, el acuerdo alcanzado por los aceiteros se convirtió en uno de los primeros casos utilizados por el oficialismo para respaldar su visión sobre el funcionamiento del mercado laboral y el cumplimiento del mandato constitucional en materia salarial.