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JUICIO

Burlando da su alegato en el cierre del caso Báez Sosa: "Fue una carnicería con la intención de matar"

El abogado de la familia de la víctima expone frente al Tribunal.

Fernando Burlando
Fernando Burlando

25-01-2023

Comenzaron los alegatos del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell. Los mismos continuarán mañana y serán televisados en vivo por el canal oficial de YouTube de la Suprema Corte de Justicia. La fecha de la sentencia sería el 31 de enero.

Alegaron los fiscales Juan Manuel Dávila y Gustavo García. En este momento lo está haciendo Fernando Burlando y luego será el turno de Fabián y Facundo Améndola, representantes de la familia de la víctima, en calidad de particular damnificado.

La fiscalía pidió la prisión perpetua para los ocho imputados y acusó a los testigos Juan Pedro Guarino y Tomás Colazo por falso testimonio. Se espera que Burlando solicite la misma pena para todos los rugbiers.

“Esta voraz carnicería se extendió por 50 segundos aproximadamente, ese fue el tiempo que les demandó a los asesinos matar a golpes a Fernando”, dijo el abogado de la familia de Fernando.

El letrado brindó estas palabras mientras se exponían en cuatro episodios cómo se cometió el crimen. De esta manera, para el particular damnificado, el primer hecho sucedió dentro Le Brique, con la “seña de degüello realizada por Thomsen derivada de un incidente menor”.

Fernando Burlando luego explicó que la seña de Máximo Thomsen, el rugbier más complicado, quiso decir: “Estás muerto”.

 "El trofeo que se llevaron fue la vida de Fernando. Ciro Pertossi ni se esforzó en darle la patada. Después vinieron los festejos. Uno normaliza estas situaciones. Ellos sabían que habían matado a un joven, y en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando para ajusticiarlos".

"Los testigos vieron la muralla que los videos no tomaron", expuso Burlando sobre las personas que presenciaron el ataque frente al boliche Le Brique en Villa Gesell.

El letrado apuntó contra el rugbier más complicado en el juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa: "Máximo Thomsen era el líder de la manada".

"Reitero, cada golpe fue un tiro. Nadie que hable seriamente puede repetir en el contexto de esta tragedia la palabra 'incidente'. Lo cercaron para que no pueda recibir ayuda. Hicieron inteligencia previa para localizar a la víctima fuera del localbailable. La orden la dio Ayrton Viollaz", explicó

Asimismo, añadió: "Enzo Comelli, Ciro Pertossi y Máximo Thomsen fueron hacia el objetivo. Es un círculo que cierra perfectamente. Además, todo fue por la espalda aprovechando su indefención. En mi ética, ni el peor de los cobardes lo haría".

Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Blas Cinalli y Matías Benicelli no miran al abogado de la familia de la víctima mientras expone ante el tribunal. 

"Una vez rodeado Fernando, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que le impusieron por atrás y luego absolutamente todos juntos. Amenazaron y golpearon a aquellas personas que quisieron interponerse en su camino. ¿Caba alguna duda a esta altura del debate si hubo o no intención de matar? ¿Se puede hablar de una pelea? ¿Nunca fue amenazado? ¿Nunca fue emboscado?. Eran cazadores y querían el trofeo", siguió con su alegato el letrado.

En este sentido, sostuvo que "la ficción es superada por la realidad. Uno asiste a hechos que parece que fueron arrancados de la literatura y de la ficción. Esos hechos, superan ampliamente a la imaginación más retorcida".

"Lo que hubo fue un asesinato, no fue ningún incidente. Una acción criminal coordinada. Fernando estaba indefenso. Hasta se dieron el gusto de acusar a un inocente (por Pablo Ventura, el rugbier acusado falsamente). Fernando pidió compasión y tampoco se la dieron. Lejos de eso, siguieron pegándole. Buscando la muerte, con golpes que fueron disparos de armas. Cada patada era un tiro. Fernando fue fusilado a golpes y patadas", agregó.

"Todos, absolutamente todos, participaron. Todos asesinaron a Fernando Báez Sosa. Nuestro reclamo de justicia, ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos se resumen en dos momentos de salvajismo y horror. Dos cuadros de este film imaginario, que no ha sido obra de la imaginación, sino de sumar una y otra prueba", comenzó el letrado.

En este sentido, agregó: "Fernando ha sido obra de una cacería humana. Fernando, de rodillas, levantó su mano y pidió clemencia. Le pegaban patadas en la cabeza. Esperaron el momento en el que se retiren los efectivos policiales así no tenían nada que los frene".

Fuente: Todo Noticias.