La muerte de un niño de 4 años en la ciudad de Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut, generó una profunda conmoción y encendió las alarmas en torno a un posible caso de violencia infantil. El pequeño había sido trasladado de urgencia al Hospital Regional por su madre, donde ingresó sin signos vitales y, pese a los intentos de reanimación, falleció horas después.
En un primer momento, el hecho fue presentado como una descompensación repentina. Según indicaron fuentes médicas, el niño no tenía antecedentes de salud que hicieran prever un desenlace de estas características. Sin embargo, con el avance de la investigación, el caso dio un giro significativo.
Las primeras conclusiones de la autopsia revelaron la presencia de lesiones internas en la cabeza, un dato clave que llevó a la intervención del Ministerio Público Fiscal y al cambio de enfoque en la causa, que ahora busca determinar si existió violencia previa al fallecimiento.
A partir de estos hallazgos, la Justicia ordenó allanamientos en la vivienda donde residía el menor junto a su madre, en la zona de Quintas. Durante los procedimientos se secuestraron elementos de interés para la investigación, mientras que también se analizan testimonios y pruebas que permitan reconstruir las últimas horas del niño.
El caso se volvió aún más complejo tras la denuncia realizada por la familia paterna, que apuntó a un presunto contexto de maltrato. Según manifestaron, el niño había sido restituido a su madre meses atrás por decisión judicial, pese a advertencias previas sobre posibles situaciones de violencia. También señalaron que el menor no quería permanecer en ese entorno.
En paralelo, allegados sostuvieron que existían antecedentes de conflictos familiares y que incluso se habrían presentado pruebas ante la Justicia antes del trágico desenlace. Estas declaraciones ahora forman parte del análisis que llevan adelante los investigadores.
La causa continúa en etapa de investigación y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas. Los resultados definitivos de la autopsia y las pericias serán determinantes para esclarecer las circunstancias de la muerte y establecer posibles responsabilidades penales.