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Demandaron a cuatro provincias argentinas por no proteger el territorio del yaguareté

La presentación judicial es impulsada por Greenpeace y apunta a que la “accionante” será la especie y no un ejemplar.

19-07-2019

Este viernes los grandes felinos del Norte argentino mostrarán sus garras ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. No es una publicidad de El Rey León, por el estreno de la versión real action de la película. Tampoco es un eufemismo. Greenpeace Argentina accionará en nombre y representación de la "especie animal yaguareté”, que habita la región del Gran Chaco argentino.

Incluso solicitarán formalmente que en la acción de amparo contra el desmonte -que ya destruyó gran parte de su hábitat- se caratule como accionante al yaguareté.

A diferencia de la famosa orangutana "Sandra", que vive en el Ecoparque y a la que la Justicia argentina ha reconocido sus derechos como “persona no humana”, en este caso es la primera vez en la historia jurídica de nuestro país que se pone como actora de la causa a una especie.

Por Sandra -la mestiza de 33 años que sus tutores legales quieren trasladar a una reserva estadounidense- se invocó el Derecho Animal de un ejemplar en particular. Ella.

Ahora se invoca a los Derechos de la Naturaleza. Por los yaguaretés de la región del Gran Chaco argentino. Todos ellos. Que son menos de 20.

La Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas patrocina el caso junto a la ONG ambientalista. "Si el ordenamiento jurídico ha construido la ficción de que una empresa tenga derechos, ¿cómo no los va a tener la Naturaleza y sus especies?", explica a Clarín Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas.

El planteo de que los yaguaretés sean accionantes puede ser rechazado por la Corte. La respuesta de los jueces, luego de leer las 120 hojas donde se explica que la Naturaleza en sí tiene derechos, no será inmediata. "Pero estamos en un momento en el que hay consciencia del impacto ambiental y no hablamos de un yaguareté llamado 'Pipo' hablamos de los pocos que quedan. De todos ellos", sigue Viale, que también es miembro del Comité Ejecutivo de la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza.

"El yaguareté se distribuía desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia Argentina, a lo largo de casi todos los ambientes con excepción de las regiones extremadamente áridas o de mayores altitudes", dice Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace. Hoy ya no es tan sencillo encontrarlo: prácticamente ha desaparecido de sus extremos norte y sur, como también en la mayor parte de las áreas densamente pobladas, y muchas de sus poblaciones se encuentran seriamente amenazadas.

Los científicos estiman que los jaguares ocupan menos del 50% de su distribución original, y en Argentina este proceso de retracción fue el más extremo, en donde en los últimos dos siglos quedó recluido a un 5% de la superficie original. Ahora sólo abundan en nuestros billetes de $ 500.

LA TIERRA QUE HABITAN

¿Por qué el Yaguareté no está donde antes sí estaba? Un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ubicó a Argentina entre los diez países que más desmontaron durante los últimos 25 años. Eso se traduce en la pérdida total que supera los 7 millones de hectáreas y una tasa promedio de 300.000 por año (FAO, 2012, 2016).

El 80% de la deforestación de todo el país se concentra en cuatro provincias del norte que conforman la ecorregión del Gran Chaco argentino: Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa. Todas esas provincias están siendo demandadas por estos yaguaretés. También el Estado Nacional y la Administración de Parques Nacionales (APN) porque el yaguareté es un “Monumento Natural” según la Ley Nacional 25.463 y debe "preservarse su existencia y su hábitat". La autoridad de aplicación de esta norma es la APN.

Al ser demandados el Estado y más de una provincia, como están afectados recursos interjurisdiccionales y se invoca la violación de normas eminentemente federales (como el artículo 41 de la Constitución Nacional y la Ley Nacional de Protección de Bosques Nativos), la único competencia es la del máximo Tribunal. Por eso se inicia y tramita la causa directamente en la Corte.

EL YAGUARETÉ

Los científicos estiman que los yaguaretés ocupan menos del 50% de su distribución original a nivel mundial, y en Argentina este proceso de retracción fue el más extremo: en los últimos dos siglos quedó recluido a un 5% de la superficie original.

"Toda la región chaqueña era un hábitat adecuado hasta el siglo XVIII, los yaguaretés perdieron el 77% de las áreas núcleo para 1985 y el 85% para 2013 (unos 920,000 km2)", dice Giardini.

¿La principal causa? Apuntan al desmonte producido por el avance de la frontera agropecuaria por la soja transgénica y ganadería intensiva.

La población estimada para toda la Argentina rondaría los 250 yaguaretés: aproximadamente 160 en la Selva de Yungas, alrededor de 80 en la Selva Paranaense, y menos de 20 en la región del Gran Chaco.

La población chaqueña se encuentra aislada de las otras dos presentes en la Argentina y se ha producido una importante disminución poblacional en los últimos diez años, desapareciendo la especie de zonas en las que había sido reportada. La caza es otro problema a enfrentar. Pero -dice Viale- frente a la Corte se apunta a lo que se hace en contra de los yaguaretés "a gran escala": la degradación, deforestación y fragmentación de esos bosques. Algo que en pocos años podría dejar sin posibilidades de supervivencia a los menos de 20 yaguaretés que quedan en la región del Gran Chaco argentino.

Fuente: Clarín

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