El Ministerio de Salud de la Nación oficializó un nuevo reglamento para el Sistema Nacional de Residencias de Salud a través de la Resolución 542/2026, en el marco de la Ley Nacional de Residencias (N° 22.127). La medida introduce cambios clave que comenzarán a regir desde este año y que buscan unificar criterios de contratación, fortalecer la formación profesional y ordenar el funcionamiento del sistema en todo el país.
Uno de los puntos centrales de la reforma es la implementación de la Beca Nacional de Residencia como única modalidad de contratación. De este modo, todos los profesionales que ingresen a residencias en instituciones dependientes o con convenio con el Ministerio de Salud percibirán sus ingresos bajo este formato, con la posibilidad de sumar bonos otorgados por cada institución.
La decisión se tomó en un contexto donde el 80% de los residentes que ingresaron en 2025 había optado por la modalidad de “Beca Institución”. Además, se establece que los centros de salud deberán cubrir el seguro de salud y de mala praxis de los residentes. Quienes ya estén cursando su formación podrán elegir entre continuar con el esquema anterior o adherirse al nuevo sistema.
Cambios en licencias y condiciones laborales
El nuevo reglamento también introduce modificaciones en el régimen de licencias. A las ya existentes —licencia anual, por maternidad, paternidad y enfermedad— se suman nuevas opciones, como licencias por enfermedad de un familiar, fallecimiento de familiares directos y situaciones excepcionales no contempladas previamente.
En estos últimos casos, la concesión quedará sujeta a la evaluación de cada institución, teniendo en cuenta las necesidades del servicio, del profesional y de los pacientes.
En cuanto a la carga laboral, se mantienen las condiciones actuales: un máximo de 45 horas semanales y hasta ocho guardias mensuales.
Cambios en el ingreso y prioridad para egresados argentinos
El sistema continuará priorizando a quienes hayan completado su formación de grado en Argentina, otorgando cinco puntos adicionales en el orden de mérito para el ingreso a las residencias.
Además, a partir de 2027, los profesionales recibidos en el exterior deberán acreditar que sus universidades cumplen con estándares internacionales equivalentes a los establecidos por la World Federation for Medical Education (WFME). El objetivo es garantizar que todos los ingresantes cuenten con una formación de base alineada con criterios de calidad global.
Otra modificación relevante es que cada jurisdicción será responsable de tomar sus propios exámenes de ingreso, con criterios adaptados a las necesidades locales. Esta medida apunta a reforzar el rol de las provincias en la formación de sus equipos de salud, considerando sus particularidades epidemiológicas, geográficas y sanitarias.