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JUICIO

El jefe de seguridad del boliche se quebró al recordar el ataque a Fernando: "Se iban turnando para pegarle"

“Nunca vi nada igual, era saña. Hace 20 años que laburo de esto y nunca vi algo así”, dijo el jefe que rompió en llanto.

patovicas Fernando Báez sosa
patovicas Fernando Báez sosa archivo

Somos Jujuy por Somos Jujuy | 04-01-2023

Alejandro Múñoz, quien en el momento de los hechos era jefe de seguridad del boliche Le Brique. “La saña era con Fernando. Se iban turnando [para pegarle]. Todo el grupo pegaba”, recordó el hombre, que ante las preguntas del Ministerio Público Fiscal dijo que el grupo agresor estaba integrado por 8 o 9 personas.

“Constantemente le pegaban patadas. En un momento [Fernando] se quiere levantar. Entonces, uno de los agresores, que estaba vestido de camisa blanca y rodete [en su cabello], le pegó una patada en la cabeza y no se levantó más”, aseveró. También afirmó que aunque no sabe el nombre del último joven podría identificarlo con una foto.

Por otro lado, Múñoz contó que el conflicto se inició dentro del boliche. Consignó que “Thomsen se peleó con Fernando” y expresó respecto del primero: “Era el más alterado”. También detalló que a él, que mide 2,03 metros y pesa 150 kilos, le costó sacarlo del boliche y requirió la ayuda de un compañero para hacerlo.

Sobre la brutal agresión contra el adolescente en las inmediaciones del local, enfatizó: “Nunca vi nada igual, era saña. Hace 20 años que laburo de esto y nunca vi algo así”. Inmediatamente después, rompió en llanto. “Nunca vi nada igual”, agregó y reveló que estuvo cuatro días sin dormir luego de lo sucedido.

Cronología del crimen de Fernándo Báez Sosa:

El 17 de enero Fernando y sus amigos estuvieron en la playa hasta tarde y después hicieron la previa en el hostel donde estaban. Una parte del grupo se fue a un boliche y otros a Le Brique.

Pasadas las 3.30 de la madrugada del 18 de enero comenzó el recital en Le Brique y se armó un pogo. En el tumulto hubo roces entre algunos y la seguridad del lugar sacó a varios, entre ellos los 8 jóvenes que hoy están imputados y a Fernando Báez Sosa junto a al menos seis amigos.

Estando en la calle el grupo de ocho rugbiers atacó a Fernando. Según la investigación de la fiscalía el grupo se dividió para cometer el crimen. Cinco de ellos (Máximo Pablo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Franco Benicelli y Blas Cinalli) fueron a buscar a Fernando, lo atacaron cuando estaba desprevenido y golpearon en distintas partes del cuerpo.

La víctima de la golpiza cayó al piso y ahí recibe un golpe brutal: una patada que le provocó la muerte de forma casi inmediata. Según la pericia, esto le causó un “un paro cardíaco producido por shock neurogénico debido a un traumatismo de cráneo”.

Mientras golpeaban a Fernando en el piso, los otros tres rugbiers implicados (Ayrton Michael Viollaz, Lucas Fidel Pertossi y Luciano Pertossi) se encargaron de impedir que alguien ayudara a Fernando.

Tras el ataque intentaron reanimar a Fernando aunque no lograron hacerlo. El resto de sus amigos y su novia salieron del boliche.

En distintas filmaciones se ve que los rugbiers se reúnen y festejan con abrazos el ataque a Fernando. Una cámara ubicada a 25 metros del lugar del asesinato se puede ver a algunos de ellos de forma nítida.

La policía salió a buscar a los agresores de Fernando por la zona y cuando vio a Máximo Thomsen, Alejo Milanesi, Blas Cinelli y Ayrton Viollaz aceleraron el paso y escaparon hacia el chalet donde estaban hospedándose, ubicado en la calle Alameda 203.

El resto de los rugbiers, apostados en la puerta de un supermercado, fue interrogado por tres efectivos de Infantería. Aseguraron no tener nada que ver con la golpiza frente al boliche. Los policías no lo percibieron en el momento, pero las cámaras del supermercado mostraron que, al ser abordados por los oficiales, la mayoría de los rugbiers escondieron las manos en los bolsillos. Se ve incluso cómo Ciro Pertossi se chupa los dedos para limpiarlos.

Lucas Pertossi volvió a la escena del crimen y confirmó la muerte de Fernando. “Caducó”, decía el mensaje que envió al grupo de WhatsApp.

A las cinco de la madrugada los padres de Fernando recibieron la noticia de la golpiza y les dijeron que estaban trasladándolo a un hospital. 

Unos minutos más tarde, una cámara de seguridad registró el ingreso de cuatro de los rugbiers a un McDonald's ubicado a tres cuadras del asesinato. Lucas Pertossi y Máximo Thomsen se habían cambiado la ropa y también estaban Alejo Milanesi y Blas Cinelli.

A las 10 de la mañana un grupo de efectivos policiales llegó al lugar donde se hospedaban los rugbiers para proceder con las detenciones.

En un principio hubo dos imputados más en la causa, se trata de Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi quienes, según la fiscalía que investigó el caso, no participaron del brutal hecho.
El 2 de enero comenzó el juicio que tiene como imputados a 8 rugbiers y como pocas veces pasa, hay muchos elementos probatorios para poder dirimir quiénes son los responsables de la muerte de Fernando Báez Sosa.

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