La Cámara de Diputados de la Nación Argentina alcanzó el quórum reglamentario con la presencia de 130 legisladores y dio inicio a la sesión especial convocada para debatir la reforma laboral promovida por el gobierno de Javier Milei.
La sesión comenzó en un contexto de tensión política y sindical, marcado por el paro general de 24 horas dispuesto por la Confederación General del Trabajo (CGT), que manifestó su rechazo al proyecto oficial.
El oficialismo logró reunir el número necesario de diputados con el respaldo de bloques aliados, lo que permitió habilitar el tratamiento de la iniciativa. El proyecto había obtenido dictamen de mayoría en comisión y ya cuenta con media sanción del Senado, por lo que, en caso de ser aprobado con modificaciones, deberá regresar a la Cámara alta para su sanción definitiva.
La reforma propone cambios en distintos aspectos del régimen laboral, entre ellos regulaciones vinculadas a conflictos colectivos, modalidades de contratación y organización sindical. Desde el Poder Ejecutivo sostienen que la iniciativa apunta a “modernizar” el mercado de trabajo y generar condiciones para la creación de empleo formal.
En paralelo, la CGT y otros sectores gremiales cuestionaron el alcance de la propuesta y señalaron que podría implicar un retroceso en derechos laborales. La medida de fuerza incluyó afectaciones en el transporte y otros servicios, en coincidencia con el tratamiento parlamentario.