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TURISMO EN CRISIS

El turismo en foco: ¿se profundiza el déficit en vacaciones de invierno?

En el primer trimestre, el gasto de los argentinos en el exterior marcó el récord de los últimos 20 años y cayó la llegada de extranjeros al país; cuáles son las expectativas para el receso invernal, cuando se recuperan los destinos nacionales

Vacaciones de invierno 2025
Vacaciones de invierno 2025 redes

Somos Jujuy por Somos Jujuy | 24-07-2025 13:34

En muchas provincias están próximas a finalizar, en otras recién empezaron, pero en cualquier caso el sector turístico tiene una fuerte expectativa para esta temporada de vacaciones de invierno 2025. Luego de una edición 2024 con números golpeados -el año pasado viajaron 4,9 millones de turistas, un 11,9% menos que en 2023, mientras el impacto económico fue de $1,2 billones, un 22% menos, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME)- la industria es prudente, pero espera un repunte.

En paralelo, en los meses previos ya se estuvo registrando movimiento, especialmente puesto en los viajes internacionales, con argentinos que aprovecharon el dólar barato para cruzar a Chile y hacer compras, o viajaron a Estados Unidos para asistir al Mundial de Clubes. Así, la Argentina reportó un récord de viajeros al exterior en el primer trimestre del año: según el Indec, salieron cerca de US$ 5000 millones debido al turismo emisivo. El nivel de gastos de viajeros en el exterior es récord en los últimos 20 años y el déficit trimestral también, que se ubicó cerca de los US$ 3500 millones gracias a un ingreso de divisas por turismo receptivo cercano a los US$ 1500 millones.

Este escenario plantea un desafío para el sector que se enfrenta a una nueva realidad. “La cantidad de viajeros emisivos creció 66% en lo que va del año, en comparación con igual periodo de 2024, mientras que la cantidad de turistas internacionales cayó 20%. Ambos fenómenos implican un débil nivel de actividad de turismo interno, aquejado por menor afluencia de turistas internacionales y también por el hecho de que muchos argentinos optan por hacer turismo en el exterior”, reporta un informe del Ieral de Fundación Mediterránea.

Marcos Cohen Arazi (Fundación Mediterránea)
Marcos Cohen Arazi (Fundación Mediterránea)

“Históricamente la Argentina tiene desbalance entre turismo emisivo y receptivo. Pero los últimos datos causaron preocupación porque confirmaron que en el verano el desbalance marcó un récord en los últimos 20 años”, dice Marcos Cohen Arazi, economista del Ieral, y aclara que en otros períodos donde hubo desbalance -el más reciente fue entre 2017 y 2018 -, la relación entre turistas emisivos y receptivos era de dos a uno. En la época de la Convertibilidad, ese ratio también estaba cercano al dos a uno. Actualmente, esa relación está llegando a tres a uno: por cada turista extranjero que viene al país ya hay cerca de tres turistas emisivos desde la Argentina.

Pero mientras que un sector de la población dispara las reservas de viajes al exterior, lo cierto es que el turismo interno sigue siendo el preferido para las vacaciones de invierno. Según un relevamiento de la consultora Moiguer, ocho de cada 10 personas que planean viajar en estas vacaciones lo harán dentro del país.

Sin embargo, esta recuperación no será homogénea: mientras los segmentos de mayores ingresos impulsan escapadas, salidas y consumo en destinos locales, las clases más bajas se ven limitadas por el contexto económico. Aun así, el 56% de quienes no viajarán planifica romper la rutina con actividades como ir al cine, salir a comer o recorrer atractivos turísticos urbanos, lo que se espera que genere cierto dinamismo en centros urbanos, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires y otras capitales provinciales, según prevén desde la consultora.

Cayó el ingreso de turistas al país
Cayó el ingreso de turistas al país

Igualmente, el crecimiento del turismo emisivo por sobre el receptivo sigue siendo una alerta. “Primero, hay un impacto en el movimiento de divisas. Mientras sean los privados los que utilizan dólares para viajar al exterior, eso no va a repercutir tanto en las reservas del Banco Central, pero es una amenaza”, opina Cohen Arazi. Y explica por qué algunos destinos locales que compiten con los internacionales podrían verse afectados. “Un dato que refleja este impacto, por ejemplo, es lo que está pasando con el empleo en el sector de alojamiento, que en los últimos 12 meses cayó cerca de 4%”, agrega.

Independientemente de los planes que cada familia tenga para las vacaciones, se espera que sean más austeros que el año pasado. Según datos de Moiguer, 44% de las personas prevé disminuir sus gastos en estas vacaciones.

Vacaciones desiguales

Los datos reflejan un país polarizado. Según un estudio de Moiguer, los indicadores económicos muestran signos de recuperación, aunque a distintas velocidades según el nivel socioeconómico. La planificación de las vacaciones de invierno lo evidencia con claridad: solo el 22% de los argentinos tiene planes de viaje para el receso invernal. Ese porcentaje sube al 35% entre quienes tienen mayor poder adquisitivo, pero desciende al 17% en los sectores de menores ingresos.

Según Magdalena Iocco, directora de Moiguer Consultora de Estrategia, la recuperación económica no se traduce de manera homogénea en los hogares. “Los indicadores a nivel macroeconómico se estaban estabilizando, lo que hacía que las perspectivas y expectativas fuesen mayoritariamente positivas en términos de cómo se definía la situación país. Sin embargo, estos buenos indicadores que se veían mayoritariamente el año pasado empiezan a levantar ciertas luces amarillas este año y se polariza la recuperación en la economía de los hogares”, explica.

En ese contexto, mientras las clases media-alta y alta aprovechan el tipo de cambio para recuperar consumos ligados a viajes y compras en el exterior, los sectores más postergados ajustan sus presupuestos. Esto se explica por diversos factores: “Las tarifas son hoy principalmente lo que más afecta a la clase media-baja, en relación a cómo se ajustó en términos de los bolsillos, y la incidencia que eso tiene en su economía. Además, no todos los salarios se fueron recuperando de la misma manera que la inflación”, explica.

bariloche-
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Para Cohen Arazi, detrás de esta brecha en el acceso al turismo también hay factores estructurales que afectan la competitividad del sector. “El factor predominante es el problema de competitividad, y dentro de eso, el tipo de cambio es clave para explicar los vaivenes del turismo”, señala. A eso se suman otros elementos como la lejanía geográfica respecto de los grandes mercados -Estados Unidos o Europa-, los altos costos internos, y una pesada carga impositiva. “Tenemos una estructura con muchos impuestos indirectos -IVA, ingresos brutos, tasas municipales- que recargan el costo para cualquier turista, tanto el local como el extranjero”, detalla.

La visión de las empresas

Mientras tanto, los jugadores del sector tienen mejores expectativas para las vacaciones de invierno. Luego de un 2024 difícil, muchos esperan que los números sean mejores en comparación, aunque esta vez con menos presencia de turismo internacional: según datos de Fundación Mediterránea, la cantidad de turistas internacionales cayó 20% en la primera mitad del año.

Desde su rol al frente de Despegar, la Country Manager Paula Cristi confirma la tendencia: “Estamos viendo un crecimiento respecto de otras temporadas y una mayor demanda de viajes internacionales que nacionales”, señala. De hecho, las búsquedas de viajes dentro de su plataforma para este receso invernal crecieron un 110% en comparación con el año pasado, con un incremento del 60% para nacionales con destinos como Iguazú, Salta Ushuaia y Mendoza entre los favoritos, y 160% para internacionales, con foco en Río de Janeiro y Santiago de Chile, apunta.

Magdalena Iocco, directora de Moiguer Consultora de Estrategia
Paula Cristi

Por su parte, Juan Fernando García, director Comercial B2C de CVC Corp -la dueña de marcas como Almundo, Biblos y Ola-dice que si bien no hablaría de un “boom de viajes internacionales”, es cierto que el mercado se volvió más competitivo: “Hay un crecimiento en la venta de destinos internacionales, pero tiene que ver más con un tema cambiario. Esto es algo que en cuanto tengamos una readecuación del tipo de cambio, se volverá a acomodar. Igualmente tenemos destinos de invierno que tienen su público cautivo y que siguen siendo convenientes”.

Así, mientras mercados como Brasil crecen alrededor de 40% en sus plataformas y suma vuelos charters para satisfacer la demanda, en los destinos argentinos donde priman los deportes de invierno están a la espera de la llegada de la nieve para que terminen de confirmarse las reservas.

“Desde Atrápalo tenemos muy buenas expectativas para estas vacaciones de invierno. La inversión que venimos realizando los últimos años en posicionar la marca nos permitió este año estar por encima del año pasado en gran parte de los destinos, tanto para destinos nacionales como internacionales”, menciona Martín Romano, CEO Atrápalo para Argentina, Chile, Perú y México, empresa que solo para el período de vacaciones de invierno ya reporta -según sus cifras - un crecimiento del 45% respecto al 2024.

“Siempre apostamos por los destinos nacionales como nuestro principal foco de venta”, menciona el CEO de la empresa que combina propuestas de ocio urbano con escapadas tradicionales. Este año, observaron un corrimiento de la demanda hacia productos de mayor categoría dentro del turismo local, con menor frecuencia en la contratación de hotelería 3 estrellas o paquetes económicos. Además, explica, crecen las escapadas cortas con eje en actividades culturales, especialmente en ciudades como Buenos Aires, donde se combinan alojamiento y espectáculos.

En cualquier caso, desde el sector están, más que nunca, atentos al valor del dólar para pronosticar cuánto tiempo más durará esta demanda de viajes. “Nosotros esperamos que este interés por viajar al exterior se sostenga a lo largo del año. Sí estamos viendo una tendencia que se va recuperando un poco el interés por turismo doméstico”, proyecta Cristi. Y agrega: “Los contextos al final van cambiando constantemente, pero lo que sí vemos como un patrón súper claro que se sostiene a lo largo del tiempo es que a los argentinos nos gusta mucho viajar y siempre buscamos la manera de hacerlo en cualquier contexto”.

bienvenida a turistas
bienvenida a turistas

En la misma línea opina Romano: “Hay algo que va más allá del valor del dólar. El argentino es un público al que le gusta viajar, le gusta mucho el destino de playa, por lo que cuando tiene oportunidad la aprovecha. Y teniendo un destino cerca como Brasil, que tiene como principal atractivo la playa, en contextos de mayor previsibilidad el argentino se arriesga e invierte en viajar”.

La otra cara de esa moneda es la que espera que los turistas extranjeros sigan eligiendo a la Argentina a pesar del dólar. “Hay un segmento que buscaba precio y que seguramente hoy al tomar la decisión compara y ve que la Argentina se encareció. Pero sabemos que destinos como San Carlos de Bariloche y San Martín de los Andes, si llega la nieve, son destinos súper competitivos, que se venden muy bien y son muy buscados por brasileros que quieren conocer la nieve”, apunta García.

Más allá del dólar

Consolidar a la Argentina como un destino en el mapa de los viajeros extranjeros -y que elijan al país más allá de una oportunidad de precio- es el gran desafío de la industria. Las bellezas naturales y la cultura son un activo, pero problemas como falta de infraestructura y dificultad en las conexiones entorpecen la misión.

 “Tenemos muchas oportunidades: grandes embajadores en el mundo, atractivos naturales, pero sin lugar a dudas, tener una macroeconomía más ordenada y cierta estabilidad de parámetros elementales como el valor de nuestra moneda o el costo de hacer actividades en el país va a permitir ser un lugar más apetecible”, opina Cohen Arazi y remarca que el sector privado también tiene un rol fundamental para desarrollar servicios de calidad y ofertas turísticas comparables a los grandes destinos internacionales.

Más allá del impacto del tipo de cambio en las decisiones de los viajeros, Cristi cree que la Argentina tiene potencial para posicionarse como un destino turístico competitivo a nivel regional. “Tenemos alternativas únicas en términos naturales, culturales y gastronómicos, y venimos haciendo un buen trabajo en su difusión”, señala. Pero para lograr una proyección sostenida del sector, considera que hay que sumar otros factores: “Necesitamos una buena dinámica entre lo público y lo privado. Que tanto las empresas como el Estado busquemos la manera de posicionar a la Argentina en el mundo, y mismo entre los propios argentinos. Estamos viendo desde los países donde nosotros operamos que el interés sigue”, concluye.

Por Eugenia Iglesias para La Nación 

 

 

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