Nacionales

El uso de efectivo en Argentina cayó a su nivel más bajo en casi cinco años

Los billetes en circulación bajaron con fuerza. Las billeteras virtuales y el creciente peso de las tarjetas de crédito son algunos de los factores que explican este fenómeno.

dinero billete plata
dinero billete plata

Somos Jujuy por Somos Jujuy | 26-12-2025 15:24

La cantidad de billetes en circulación en la Argentina cayó a su punto más bajo en casi cinco años, reflejando un marcado retroceso en el uso de efectivo. Según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), a mediados de diciembre circulaban 6.752,5 millones de billetes, un nivel que no se registraba desde mediados de 2021.

La cifra actual representa una caída del 43% respecto del máximo alcanzado en julio de 2024, cuando había 11.859,2 millones de billetes en circulación. El descenso da cuenta de un cambio significativo en los hábitos de pago y en la demanda de dinero físico.

Asimismo, en septiembre, el Central registró 48,4 millones de extracciones de cajeros automáticos en todo el país, lo que significa menos de la mitad de los picos superiores a 118 millones de extracciones que se registraron en los diciembres de 2019 y 2021.


De acuerdo con el último Informe de Inclusión Financiera del BCRA, el dinero en circulación se mantiene en torno al 6,2% del Producto Bruto Interno (PBI), el nivel más bajo de los últimos años. Como contraste, hasta hace no mucho tiempo los bancos debían recargar algunos cajeros automáticos hasta tres veces por día para cubrir la demanda.

Los motivos detrás del bajo uso de efectivo

Uno de los principales factores detrás de la menor utilización de efectivo es el crecimiento sostenido de los pagos digitales. Las transferencias inmediatas y los pagos con transferencia interoperables se consolidaron como las opciones más utilizadas, especialmente entre los usuarios más jóvenes, desplazando al dinero físico como medio de pago habitual.

Otro elemento que influyó en la caída del circulante fue la emisión de billetes de $10.000 y $20.000, que reemplazaron a los de menor denominación y redujeron la cantidad de unidades necesarias para las transacciones cotidianas.

Finalmente, el bajo dinamismo de la actividad económica también contribuye a la menor demanda de efectivo. Con menos operaciones y menor circulación de dinero, el uso de billetes sigue perdiendo protagonismo frente a las alternativas electrónicas.