El abuelo del joven de 15 años acusado de matar a un estudiante y herir a otros en una escuela de San Cristóbal aseguró que la escopeta utilizada en el ataque había sido robada de su vivienda y que no contaba con municiones.
“La escopeta fue robada de acá adentro. No sé nada”, expresó el hombre, quien indicó además que había realizado una denuncia por la desaparición del arma, una escopeta calibre 12/70. En ese sentido, remarcó que su nieto nunca había cazado con él ni recibido instrucción sobre el uso de armas.
El hombre también señaló que no mantenía un vínculo cercano con el adolescente, ya que reside en otra localidad y trabaja en el campo. “Hablábamos muy poco”, sostuvo, al tiempo que manifestó su sorpresa por lo ocurrido.
En paralelo, durante las pericias realizadas en el establecimiento educativo, los investigadores hallaron vainas servidas, cartuchos listos para usar y otros elementos, lo que permitió determinar que al menos se efectuaron dos disparos.
La causa es investigada por la fiscal de menores Carina Gerbaldo, con la colaboración del fiscal Mauricio Spinosa, en el ámbito del Ministerio Público de la Acusación.
El adolescente permanece alojado en un lugar confidencial por disposición judicial. Debido a su edad, es considerado no punible bajo la legislación vigente.
En este contexto, el ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, explicó que se aplicarán medidas de protección y contención, ya que no corresponde una imputación penal.