El pasado 1 de agosto, los usuarios de PAMI se encontraron con una sorpresa desagradable al intentar acceder a las plataformas online de la obra social. Las quejas se multiplicaron en las redes sociales, ya que el sistema se encontraba caído y no permitía realizar operaciones. Pronto, se confirmó que PAMI había sido víctima de un ciberataque que afectó sus servidores.
En un comunicado oficial, PAMI informó que el ataque cibernético había sido mitigado y que toda la información de sus servidores se encontraba resguardada y protegida. Sin embargo, el incidente causó trastornos en el funcionamiento de la obra social.
En el comunicado, PAMI también brindó detalles sobre cómo afectaría este ciberataque a los turnos y recetas de los afiliados. Los turnos programados con médicos de cabecera y especialistas serían atendidos con normalidad, incluso si no se habían transmitido en tiempo real. Asimismo, las recetas prescriptas con anterioridad podrían ser dispensadas normalmente en las farmacias de la RED PAMI. Aquellas recetas requeridas en la fecha del ataque deberían ser emitidas una vez que el servicio se restableciera.
La facturación de los servicios también se vio afectada, por lo que PAMI prorrogó la presentación de facturas y la transmisión de datos correspondientes al día del ataque para ser presentados oportunamente una vez que se restaurara el sistema.
Además, se confirmó que el ciberataque a PAMI también afectó al ANMAT. El organismo informó que las plataformas del Vademécum Nacional de Medicamentos (VNM) y del Sistema Nacional de Trazabilidad no estaban funcionando debido a causas ajenas al organismo. Se deduce que ambas fallas están relacionadas con el hackeo a PAMI.
Aunque PAMI no brindó precisiones sobre el tipo de ataque que sufrió, las sospechas apuntan hacia un virus ransomware. Este tipo de malware tiene la capacidad de cifrar la información y volver ilegibles los archivos, solicitando un rescate para proporcionar la clave que los devuelva a su estado original. Algunos grupos de ciberdelincuentes incluso amenazan con la publicación de datos si no se realiza el pago en criptomonedas que exigen al infectar una red.
Ante esta situación, PAMI brindó a sus afiliados un número de contacto (138 PAMI Escucha y Responde) para atender cualquier situación que requiera atención.


