Hospital Garrahan: el Gobierno pidió el desafuero de gremialistas por la ocupación ilegal de oficinas
El Gobierno anunció la puesta en marcha de un plan de modernización integral para el Hospital Garrahan, con una inversión de $ 30.000 millones.
El Hospital Garrahan solicitó el desafuero de diez gremialistas para avanzar con sus despidos, luego de que en octubre de 2025 ocuparan de "manera ilegal" las oficinas de la dirección del establecimiento, según informó hoy el vocero presidencial Manuel Adorni en su cuenta de X.
El conflicto se originó por la exigencia de "cobrar días no trabajados", hecho que derivó en la protesta y en la posterior toma de espacios administrativos. Además de los pedidos de desafuero, el hospital aplicará sanciones disciplinarias a otras 29 personas vinculadas al episodio.
"El que las hace, las paga", escribió Adorni al difundir la decisión del centro pediátrico. El vocero enmarcó la medida dentro de lo que describió como el final de una etapa de prácticas sindicales indebidas.
Adorni contrastó el anuncio con la situación previa del hospital: "En las pantallas que están detrás de mí podemos ver el lamentable estado con el que este Gobierno se encontró al Garrahan".
Hospital Garrahan: la reacción gremial
Minutos después, uno de los dirigentes señalados por el Gobierno, Alejandro Lipcovich, secretario general de la interna de ATE Garrahan, respondió con dureza. Aseguró que su despido —junto al de otros trabajadores— constituye un "ataque criminal" y una operación política "decidida a escala de la Casa Rosada".
"Adorni anuncia mi despido y el de más trabajadores del Garrahan, que estamos al frente de ATE, la APyT y, en general, de la lucha que los derrotó. Nos vamos a organizar para enfrentar este ataque criminal que solo busca seguir vaciando el hospital", afirmó en un mensaje publicado en Instagram.
En una comuniación posterior para medios, Lipcovich sostuvo que el anuncio oficial se produjo "a pocos minutos" de que los trabajadores recibieran el dictamen de la Oficina de Sumarios, lo que —según dijo— confirma el carácter político de la medida. "Es un informe reservado que de ninguna manera debería tener el jefe de Gabinete si esto fuera normal", expresó.
El dirigente afirmó que la decisión oficial busca "pasar factura por la lucha de 2025", cuando —según su relato— las movilizaciones del personal del Garrahan lograron frenar medidas impulsadas por el Gobierno. "Nos trataron de ñoquis, nos descalificaron en público y no pudieron quebrarnos", señaló.
Lipcovich también enmarcó el conflicto en la previa del debate de una reforma laboral impulsada por el Ejecutivo. "Saben que es una lucha que puede volver a desatarse", dijo, y denunció un "vaciamiento" del hospital, mencionando recientes recortes y cancelaciones de contratos.
En un audio enviado luego a medios de prensa, el dirigente amplió sus críticas: "Este operativo político busca aleccionar a una de las principales luchas del año 2025. Anuncian despidos y suspensiones a compañeras y compañeros de todas las áreas. Vamos a realizar asambleas, organizarnos y apelar el dictamen, aunque está claro que el veredicto ya está escrito".
Fuente Cronista