Desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, la Ley Bases fue presentada por el Gobierno nacional como una herramienta central para impulsar la reactivación económica, fomentar inversiones y generar empleo formal en Argentina.
El discurso oficial sostuvo que las reformas laborales y económicas permitirían mejorar la competitividad, otorgar seguridad jurídica a las empresas y facilitar nuevas contrataciones. Sin embargo, entre noviembre de 2023 y enero de 2026, diversos indicadores económicos y laborales reflejan un panorama complejo para el mercado de trabajo argentino.
El empleo registrado cayó y creció la informalidad
Uno de los principales objetivos anunciados por el oficialismo era promover el empleo formal y facilitar el acceso al trabajo registrado, especialmente para jóvenes y pequeñas empresas.
No obstante, durante el período analizado se perdieron 304.322 empleos registrados, mientras que la informalidad laboral alcanzó el 43% hacia fines de 2025, según los datos citados en el informe.
Además, el régimen de regularización laboral incluido en la Ley Bases tuvo un impacto limitado: solamente se blanquearon 16.703 trabajadores, cifra que representa apenas el 0,3% del universo de empleo informal existente en el país.
Especialistas cuestionan que la eliminación de sanciones vinculadas al empleo no registrado pudo haber generado un efecto contrario al buscado, reduciendo incentivos para formalizar trabajadores.
Minería y petróleo: expectativas que no se tradujeron en empleo
Otro de los ejes destacados por el Gobierno fue el potencial de sectores estratégicos como minería, litio y petróleo para convertirse en motores de crecimiento y generación laboral.
Sin embargo, entre noviembre de 2023 y enero de 2026 se destruyeron 8.735 puestos de trabajo en minería y petróleo, lo que representa una caída del 9,2%.
Aunque proyectos vinculados a Vaca Muerta y al litio mostraron crecimiento en inversiones, el informe sostiene que eso no logró compensar la pérdida de empleos en otras áreas extractivas y en sectores asociados a materiales para la construcción.
Más de 24 mil empresas dejaron de operar
La crisis también impactó sobre el entramado productivo nacional. Según los datos difundidos, en poco más de dos años cerraron 24.180 empresas en Argentina.
Esto implica que el 4,7% de los empleadores registrados dejó de operar durante el período comprendido entre noviembre de 2023 y enero de 2026.
La caída afecta principalmente a pequeñas y medianas empresas, en un contexto marcado por retracción del consumo, aumento de costos operativos y dificultades para sostener la actividad.
El debate sobre el impacto real de las reformas
Mientras el Gobierno sostiene que los efectos positivos de las reformas estructurales requieren tiempo para consolidarse, sectores sindicales, economistas y analistas laborales advierten sobre un deterioro creciente del mercado de trabajo y del poder adquisitivo.
La discusión sobre la Ley Bases continúa abierta y atraviesa uno de los debates centrales de la economía argentina: si las reformas actuales lograrán generar crecimiento sostenible o si profundizarán un modelo marcado por la precarización laboral y la caída de la actividad productiva.


