La situación en la planta bonaerense de El Palomar se puso espesa. Stellantis decidió apagar las máquinas en dos fases (del 18 al 20 y del 23 al 27 de febrero) para intentar capear una tormenta que combina falta de piezas con un mercado que no arranca.
A la empresa no le quedó otra que recalcular. Aunque esperaban un 2025 con 650.000 unidades vendidas, el número final quedó rengo en 612.000. Para colmo, enero también fue un trago amargo: se vendieron 65.080 vehículos, lejos de los 70.000 que proyectaba el sector.
Los números que duelen:
- Brasil nos soltó la mano: Uno de los datos más duros es la caída de las exportaciones al país vecino. En 2025, los envíos del Peugeot 208 cayeron un 38%, mientras que el Peugeot 2008 se desplomó un 44%. Esto obligó a cambiar el ritmo de producción para no llenarse de stock que no se vende.
- Ventas en picada: Los agencieros estiman que febrero cerrará con apenas 35.000 operaciones, una caída interanual de casi el 25% comparado con las 44.000 del año pasado.
- Sistema "caído": Como si fuera poco, desde el 5 de febrero no hay registros oficiales en el SIOMAA (el sistema de patentamientos). Los fabricantes y concesionarios están "a ciegas" porque el sistema del Registro Automotor (DNRPA) no responde.

¿Qué pasa con los laburantes?
Durante estos 8 días de inactividad, los operarios cobrarán el 70% de sus haberes habituales, gracias a un acuerdo firmado con la UOM el pasado 3 de febrero. La empresa usará este tiempo para hacer mantenimiento y "agilizar gestiones" para que lleguen los insumos que faltan.
Desde la compañía insisten en que los planes a futuro siguen firmes, pero el parate de las líneas de Partner, Berlingo y los modelos de Peugeot deja un clima de mucha incertidumbre para lo que queda del primer trimestre.