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Ramón Dupuy, tras la muerte de Ángel: “A mi nieto lo mataron igual, es revivir nuestro calvario”

El abuelo de Lucio Dupuy rompió el silencio para denunciar las fallas del sistema judicial que, según él, se repitieron de forma idéntica
Somos Jujuy 10-04-2026
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“Los niños no mienten, pero la Justicia no los escucha”

A cuatro años del crimen de Lucio Dupuy, el caso que cambió la legislación argentina en materia de niñez, su abuelo Ramón volvió a alzar la voz. Conmovido por los hechos recientes en Comodoro Rivadavia, Ramón no solo expresó su dolor, sino que lanzó una crítica feroz contra los magistrados y organismos que intervienen en las tenencias.

"Para nosotros fue anoche"

Aunque el asesinato de Lucio ocurrió en 2021 en La Pampa, para Ramón el tiempo parece detenido. “Si bien ya pasaron cuatro años, para nosotros fue anoche y no lo podemos superar”, confesó en una entrevista con LN+. El hombre explicó que cada vez que un niño muere en circunstancias similares, la familia Dupuy vuelve al punto cero de su duelo.

Para el abuelo de Lucio, el patrón es el mismo: una justicia que prioriza el vínculo biológico por sobre la integridad del menor. “Es una negligencia judicial y de los organismos de niñez”, afirmó, recalcando que en ambos casos hubo señales de alerta que fueron desestimadas como simples "berrinches".

El paralelismo: "A mi nieto lo mataron igual"

Ramón fue tajante al comparar lo vivido por su nieto con lo ocurrido recientemente:

  • La advertencia ignorada: El abuelo recordó que Lucio no tuvo la oportunidad de decir que no quería ir con sus asesinas, mientras que en casos actuales, incluso con videos y testimonios de los niños, los jueces proceden con las revinculaciones.
  • El sistema de revinculación: Dupuy exigió que estos procesos dejen de ser burocráticos. “Deberían tratarse con observación y seguimiento continuo”, señaló, denunciando que una vez que se entrega la tenencia, el Estado "desaparece" y deja a los niños desprotegidos.

El legado de Lucio como bandera

Desde el 2021, Ramón se convirtió en el motor detrás de la Ley Lucio, que busca capacitar a los funcionarios públicos sobre los derechos de la infancia para detectar maltratos a tiempo. Sin embargo, para él, la ley por sí sola no alcanza si no hay un cambio de mentalidad en los juzgados de familia.

“A mi nieto lo mataron igual”, reiteró con amargura, dejando claro que mientras el sistema siga fallando en la escucha activa de los menores, tragedias como la de Lucio seguirán repitiéndose. Para Ramón, la lucha no terminó con la sentencia a las asesinas de su nieto, sino que continúa cada vez que un niño es obligado a estar en un entorno violento por orden de un juez.