Renunció la directora del Museo Histórico Nacional tras confirmarse el traslado del sable de San Martín
La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó su renuncia indeclinable luego de la decisión del Gobierno nacional de trasladar el sable corvo del general José de San Martín desde el museo al Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, en la Ciudad de Buenos Aires.
La medida fue dispuesta por decreto del presidente Javier Milei y generó una fuerte controversia en el ámbito cultural e histórico. Desde el Ejecutivo argumentaron que el traslado busca garantizar una mejor custodia y conservación de la histórica reliquia, uno de los símbolos más importantes del proceso independentista argentino.
Rodríguez Aguilar manifestó su desacuerdo con la decisión oficial y consideró que el traslado contradice el espíritu con el que el sable fue donado al Estado y confiado al Museo Histórico Nacional. En ese marco, sostuvo que no podía continuar al frente de la institución ante una medida que, a su criterio, afecta el rol del museo como garante del patrimonio histórico.
El sable corvo había sido trasladado al museo a fines del siglo XIX y permanecía allí como parte central de su colección. La decisión de moverlo reavivó el debate sobre el destino de los bienes históricos, la autonomía de las instituciones culturales y la intervención del poder político en ese ámbito.
La renuncia de la directora se suma a las críticas expresadas por historiadores, trabajadores de la cultura y referentes políticos, quienes cuestionaron tanto el traslado como la forma en que fue decidido. Mientras tanto, el Gobierno confirmó que el sable quedará bajo custodia permanente del Regimiento de Granaderos, cuerpo creado por el propio San Martín.