Sofía Devries murió por asfixia por sumersión (ahogamiento). Así lo determinó la autopsia que se le realizó al cuerpo de la joven de 23 años que había desaparecido mientras buceaba en Puerto Madryn. Además, el informe de los forenses descartó cualquier signo de criminalidad o intervención de terceros.
El cuerpo fue encontrado el miércoles por la tarde a unos 25 metros de profundidad, cerca del Parque Submarino HU SHUN YU 809, uno de los puntos elegidos para inmersiones recreativas en la zona.
El operativo estuvo encabezado por la Prefectura Naval Argentina, que trabajó con el guardacostas GC-65 “Martín García” y contó con apoyo tecnológico especializado, incluido un vehículo operado de forma remota.

La desaparición de Sofía
El hecho ocurrió este lunes en la zona de Punta Cuevas, durante una actividad de titulación en la que participaban siete personas. Al finalizar la inmersión, Sofía no regresó a la superficie.
De inmediato se activó el protocolo de emergencia y Prefectura inició un rastrillaje en el área del Parque Submarino, a unos 3,5 kilómetros de la dependencia local.
Durante la noche del lunes, el operativo fue suspendido por falta de visibilidad, pero se retomó este martes desde temprano con un rango de búsqueda ampliado.
A pesar de los trabajos, el novio de Sofía, quien estaba con ella al momento del accidente, difundió un extenso mensaje en Instagram donde relató lo sucedido y cuestionó el procedimiento de las autoridades.
“Sofía es mi mujer, mi compañera. Nos vinimos a Puerto Madryn a certificar un curso de buceo. Lamentablemente, tuvimos un accidente bajo el agua y no la encontramos desde ayer. ¡Quiero encontrarla!”, expresó.
En el mismo escrito, responsabilizó a la fuerza por lo que consideró una respuesta tardía. “La Prefectura no tuvo un rápido accionar y se centraron en lo burocrático, en vez de buscar inmediatamente y aceptar la ayuda de otros buzos de las escuelas de buceo de Puerto Madryn”, denunció.
