La situación judicial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este miércoles un nuevo capítulo de tensión. Por orden de la Justicia, se realizaron allanamientos simultáneos en tres sucursales de la inmobiliaria Rucci, ubicadas en Liniers, Mataderos y Villa del Parque. El objetivo es secuestrar documentación original sobre la trazabilidad de la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
La investigación, a cargo del fiscal Gerardo Pollicita, pone la lupa sobre el inmueble de la calle Miró al 500, adquirido por el funcionario en noviembre de 2025 por un valor de 230 mil dólares.
Los puntos que generan dudas
La fiscalía analiza una estructura financiera poco habitual para el mercado inmobiliario actual:
- Hipoteca no bancaria: El 87% del valor del departamento (200 mil dólares) fue financiado por las propias vendedoras.
- Sin intereses: El acuerdo establece un plazo de un año para devolver el dinero con tasa 0%, algo que la Justicia considera llamativo desde la lógica económica de las acreedoras.
- Cláusula de restitución: Si Adorni no cancela la deuda en noviembre de 2026, debe devolver la propiedad.
Hoy también declaró la escribana de la operación, Adriana Nechevenko, quien aseguró que se trató de una "operación normal" de compraventa con saldo de precio financiado y negó que haya existido un préstamo de dinero en efectivo por parte de "jubiladas", como se especulaba inicialmente.
Otras propiedades bajo la lupa
La causa, que se originó por una denuncia de la diputada Marcela Pagano por presuntas inconsistencias en las declaraciones juradas, también investiga:
- Una propiedad en el country Indio Cuá, comprada por la esposa de Adorni por 120 mil dólares.
- Una hipoteca previa sobre un departamento en la calle Asamblea por 100 mil dólares.
El exfutbolista Hugo Morales, primer dueño del departamento de Caballito, también aportó su testimonio señalando que vendió la propiedad tras dos años de intentos fallidos debido al mal estado de la unidad, y que recibió el pago en efectivo.


