Córdoba: Martín Llaryora le saca tres puntos de ventaja a Luis Juez
Si se confirma la tendencia que había a la madrugada, el peronismo cordobés retendrá la gobernación y prolongará por 4 años su supremacía en la provincia. Martín Llaryora está cerca de lograr el triunfo frente a Luis Juez y de convertirse en el nuevo gobernador.
Hubo demoras en las cargas de algunas escuelas por problemas de conexión y eso generó que el conteo de votos tenga que ser en forma manual. El 85% de las mesas se escrutaron a un ritmo parejo pero después el conteo se frenó. Pocos minutos antes de la 1 de la mañana Juez salió a hablar y se quejó. El partido no está terminado, aseguró. Sin embargo, dejó entrever que la derrota es inevitable.
En cambio Llaryora se autoproclamó ganador en base a los datos de las mesas testigos de Hacemos unidos por Córdoba. Tenemos 50.000 votos de diferencia. Todo el mundo tiene las actas y sabe que la tendencia es irreversible. Dentro de pocas horas vamos haber ganado la gobernación de la provincia, explicó pasadas las 2 de la mañana.
Si se confirma la diferencia que hay con el 95% de la mesas escrutadas, el actual intendente de Córdoba capital será el representante la séptima etapa de gestión del espacio político que fundaron José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Durante la madrugada la diferencia se mantuvo en menos del 3% de los votos.
En los días previos a los comicios y durante toda la jornada del domingo Llaryora y sus principales funcionarios estuvieron tranquilos sobre el resultado que iban a obtener. Estaban confiados en que iban a ganar con una distancia no menor a 4 puntos ante Juez, el candidato que logró que Juntos por el Cambio se unificara detrás de su candidatura. La proyección fue demasiado optimista.
Una hora y media después del cierre de los comicios la Justicia Electoral cargó los primeros datos, con un 4% de las mesas escrutadas, y la tendencia marcó un triunfo de Luis Juez por 7 puntos. Esa información generó un estallido en el búnker de Juntos por el Cambio, donde desde temprano advertían que la elección iba a ser muy pareja.
Yno de los principales funcionarios del gobierno municipal salió a explicar que se habían cargado los primeros votos de Juárez Celman, La Falda y Carlos Paz, todas ciudades donde el oficialismo esperaba perder. Con el pasar los minutos la tendencia se revirtió y la tensión empezó a bajar.
Cuando iba el 50% de las mesas escrutadas la pelea era voto a voto. En el entorno de Llaryora aceptaron que, a esa altura del escrutinio, el resultado era más ajustado de lo que esperaban y daban cuenta de que Juez había hecho una buena elección en toda la provincia.
Llaryora logró un buen resultado en la capital que le permitió sacar un margen de diferencia clave. Fueron casi 8 puntos de distancia. Se hizo fuerte en el lugar donde gobierna. En cambio, le costó más penetrar en el interior profundo de Córdoba, donde tiene limitaciones con el nivel de conocimiento y Juez logró instalarse desde el escenario nacional. Más allá de lo que parece ser una derrota irreversible, el senador cordobés hizo una gran elección en toda la provincia.
El peronismo cordobés volvió a mostrar su poderío territorial aunque esta vez le costó más que en otras elecciones ejecutivas. En esos votos está puesta la proyección de la candidatura presidencial de Juan Schiaretti.
Este lunes Llaryora empezará una nueva campaña. Acompañará a Passerini, candidato a intendente de la capital, en el tramo final previo a las elecciones, que serán el 23 de julio. Si se termina de confirmar el triunfo en la provincia, el próximo objetivo que tiene el peronismo es vencer a Rodrigo de Loredo - la gran apuesta del radicalismo - y retener el poder en la ciudad de Córdoba. Ya ganamos la provincia, ahora tenemos que ganar la ciudad, fue el grito de guerra en el final de la extensa jornada.
Fuente: Infobae