En una medida de alto impacto institucional y social, el Gobierno Nacional anunció este jueves la desclasificación y publicación de documentos históricos de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). El material abarca una de las etapas más convulsas de la historia argentina: desde 1973, incluyendo la última presidencia de Juan Domingo Perón y la gestión de Isabel Martínez, hasta el final de la última dictadura militar en diciembre de 1983.
La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, busca "fortalecer la institucionalidad" y aportar información relevante para la comprensión del pasado reciente, combatiendo la desinformación sobre el rol del Estado en aquellos años.
¿Qué dicen los documentos?
En esta primera etapa se liberaron 26 documentos oficiales (492 páginas) organizados en tres carpetas temáticas. Entre los hallazgos más impactantes del material difundido se encuentran:
- "Operaciones psicológicas secretas": Documentos de 1977 detallan acciones para "perturbar, neutralizar o destruir" al enemigo mediante la manipulación informativa y el control de medios.
- Espionaje y persecución: Se revela la existencia de departamentos dedicados exclusivamente al seguimiento del "Marxismo", "Organizaciones terroristas" y el control estricto de periodistas y comunicadores considerados "llaves".
- Calificación ideológica: Documentos de 1973 y 1975 muestran cómo se clasificaba a las personas según sus "antecedentes marxistas", determinando si eran aptas o no para trabajar en la administración pública o recibir becas del Estado.
- Control de la cultura: Existían áreas específicas de inteligencia encargadas de "relevar y actualizar permanentemente el ámbito discográfico" y analizar el contenido ideológico de los mensajes en medios de comunicación.
El rol de la SIDE: ¿Informativo o represivo?
Uno de los puntos que genera debate es la Circular N° 3/76, emitida poco después del golpe de Estado, donde se aclaraba que la misión de la SIDE debía ser "únicamente informativa y no operativa", dejando la fase "represiva" en manos de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, los organigramas de la época muestran una estructura aceitada para la detección y el seguimiento detallado de ciudadanos por sus ideas políticas.
Acceso a la información
Desde el organismo informaron que todo el material contará con una "Guía sobre la Desclasificación" para facilitar el trabajo de historiadores y periodistas. Una vez concluido el proceso de publicación y conservación, los documentos originales serán traspasados al Archivo General de la Nación.
El material ya comenzó a ser difundido a través de las cuentas oficiales de la Secretaría de Inteligencia, marcando un precedente en la transparencia de archivos que permanecieron bajo siete llaves durante décadas.


