El nuevo diseño de las Fuerzas Armadas pasará por el refuerzo de los militares en la frontera norte y la reorganización del despliegue de las fuerzas. A fines de mayo pasado, en el Día del Ejército Argentino, el Presidente ya había dicho que el país necesitaba fuerzas que brinden "apoyo logístico para cuidar a los argentinos" y que "se adapten al siglo XXI".
El anuncio de la reformulación de los militares se produce además después de que el Gobierno dispusiera un aumento de 20% salarial, contra el 8% original, lo que había generado un fuerte malestar en el sector. De hecho a principios de mes se suspendió el tradicional desfile militar del 9 de Julio: aunque el Ejecutivo argumentó que fue por "cuestiones presupuestarias", la cancelación se produjo previo a la mejora económica.
Como refuerzo al combate contra el narcotráfico el Gobierno enviará a 500 efectivos del Ejército a zonas "calientes" a la zona norte del país, en Salta, Formosa y Misiones, que fortalecerán el patrullaje en el lugar, donde ya operan agentes asignados al programa Escudo Norte.
El mandatario además modificaría el decreto 727/06 de Defensa Nacional, firmado por Néstor Kirchner, que dispuso que las fuerzas solo podrían actuar "ante agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados".
Parte de la reconversión implicaría la relocalización y fusión de bases militares, para reorganizar la asignación de efectivos en las zonas más críticas, consigna La Nación.
El rediseño en el sector responde a las amenazas que presenta el contexto actual, con eje en la asistencia de los militares en el combate contra el narcotráfico y el terrorismo internacional.
Fuente: Todo Noticias