Mientras las brigadas continúan con tareas de vigilancia para evitar que el fuego vuelva a reactivarse, vecinos de Volcán comenzaron a evaluar las pérdidas que dejó el incendio forestal registrado este martes y reconstruyeron cómo fueron los primeros minutos del siniestro.
Al respecto, Cristian Puca, cuidador de una finca en el sector de Chilcayoc-Lagunillas, explicó que todo comenzó cerca de las 14.30, cuando una rama de un pino cayó sobre un tendido eléctrico debido a la intensidad del viento. Según relató, el impacto provocó un cortocircuito que dio origen a las llamas y, en cuestión de minutos, el fuego comenzó a propagarse favorecido por las ráfagas. "Tratamos de apagarlo entre los que trabajamos acá, pero el viento hizo que avanzara muy rápido. Mientras buscábamos señal para pedir ayuda, el fuego ya nos había ganado y cuando llegaron los bomberos había tomado una gran dimensión", recordó.

Frente al avance del incendio, Puca contó que la prioridad fue resguardar las viviendas y liberar a los animales para evitar que quedaran atrapados. En ese sentido, explicó que abrieron todos los portones de los potreros para que el ganado pudiera escapar y que, una vez controladas las llamas, comenzaron a recorrer los campos para localizar a los animales. Además, estimó que alrededor del 80% de los pastizales resultó afectado y señaló que la mayor preocupación ahora pasa por la falta de alimento para el ganado. "Por suerte las casas no sufrieron daños y no hubo personas heridas, pero el campo quedó prácticamente quemado y ahora el problema es que los animales se quedaron sin pasto", manifestó.

Por su parte, Antenor Sánchez Mera, propietario de otra de las fincas alcanzadas por el incendio, coincidió en que el mayor impacto se registró sobre los campos y la infraestructura rural. En ese sentido, indicó que las llamas destruyeron una importante cantidad de alambrados y que ahora trabajan de manera provisoria para evitar que los animales salgan hacia la ruta. "Los alambrados quedaron muy dañados y estamos tapando algunos huecos con ramas para que las vacas no crucen y se produzcan accidentes", explicó.

Asimismo, señaló que las condiciones climáticas dificultaron durante las primeras horas el relevamiento de los daños, aunque estimó que entre el 50% y el 70% de los pastizales de su propiedad fueron consumidos por el fuego. Respecto a las consecuencias económicas, advirtió que analiza comprar rollos de pastura o reducir la cantidad de animales. "Se perdió gran parte del alimento y, si no consigo cómo abastecerlos, voy a tener que vender parte del ganado para poder sostener el resto", lamentó.

Finalmente, Sánchez recordó que no es la primera vez que un incendio de estas características afecta la zona y sostuvo que situaciones similares ya se registraron en años anteriores, por lo que consideró necesario reforzar las medidas de prevención para evitar nuevos episodios.

