La primera reunión formal entre Argentina y Brasil tras los cruces diplomáticos generados por los dichos de Javier Milei terminó sin avances concretos. El encuentro tuvo lugar en Brasilia entre el canciller del país vecino, Mauro Vieira, y el embajador argentino, Daniel Raimondi, en la sede de Itamaraty.
Encuentro en Itamaraty y nuevas críticas
La reunión diplomática se extendió por unos 40 minutos en el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño. Pese al acercamiento para dialogar sobre las declaraciones del mandatario argentino contra Lula da Silva, las negociaciones finalizó sin grandes definiciones sobre el conflicto.
En paralelo, la tensión verbal continuó sumando capítulos desde el país vecino. El ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, calificó de "payaso" al presidente argentino durante una entrevista radial y respaldó los indicadores económicos locales frente a la situación del país.
Evaluaciones en Brasilia y la posición argentina
Mientras se desarrollaba la reunión en Brasilia, el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, viajó a su país para analizar la situación con Mauro Vieira. Asimismo, no se descartaba un encuentro del diplomático con Lula da Silva en el Palacio de la Alvorada para evaluar los pasos a seguir.
Por su parte, desde la administración argentina remarcaron el respaldo al mandatario nacional. En ese sentido, el canciller argentino, Pablo Quirno, evitó pronunciarse de forma directa sobre las declaraciones de Milei en San Pablo, aunque defendió la postura del Ejecutivo a través de mensajes en sus redes sociales.
Antecedentes y reclamo de disculpas
El trasfondo del reclamo desde Brasilia radica en las expresiones formuladas por Javier Milei durante su visita a San Pablo para apoyar la candidatura de Flávio Bolsonaro. Desde el gobierno brasileño señalaron que los conceptos expresados constituyeron una intromisión en temas internos que ofendió a las instituciones y al pueblo de ese país.
Las autoridades de la nación vecina pretenden que el Presidente argentino presente disculpas por sus agravios. Sin embargo, desde la Casa Rosada descartaron la posibilidad de emitir una retractación, manteniendo una postura similar a los contrapuntos registrados entre ambos mandatarios durante 2024.


