Sabrina Galván

Discurso, promesas y capacidad de trabajo

Esta semana pasaron muchas cosas a pesar de ser corta que se inició con un feriado.

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09-04-2018

Días pasados, internos de la Comisaría Sexta de la ciudad capital, intentaron amotinarse quemando un colchón, por el estado de hacinamiento en el que se encuentran. Si bien efectivos policiales y bomberos, lograron controlar este hecho y trasladaron a los internos al hospital para mitigar las consecuencias de ese intento de tomar la Seccional, es una realidad que no escapa al resto de las Comisarías.

Por la sobrepoblación carcelaria, muchos internos procesados todavía se encuentran en Seccionales compartiendo espacios con quienes son demorados circunstancialmente y esto no hace sino exacerbar los humores de los reclusos. El propio titular del Servicio Penitenciario, admite que por ejemplo la Unidad de Bª Gorriti, contiene el doble de internos para el que fue construido.

Esta realidad alcanza a todas las cárceles de la provincia y por lo tanto, corresponde que el Poder Ejecutivo, otorgue una solución a esta problemática, para descomprimir las Comisarías que tienen otras cuestiones cotidianas que atender diariamente.

Por otra parte, sigue vigente el conflicto por el inminente traslado de la Escuela de Teatro “Tito Guerra” al edificio del colegio “Helen Keller”. Aunque las comunidades educativas de las dos instituciones ya expresaron su negativa a fusionarse desde el gobierno provincial se impone esta idea sin la búsqueda de alternativas.

El intendente Raúl Jorge en su discurso de apertura de sesiones del Deliberante, ofreció que los alumnos de teatro ensayen y presenten sus obras en el Centro Cultural Éxodo Jujeño, una buena alternativa para dar una solución salomónica al conflicto aunque allí no hay espacio para el cursado de clases.

Finalmente, lo más destacado de la semana fue la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura por parte del gobernador Gerardo Morales. En las afueras de la casa de piedra se convocaron no solo trabajadores estatales que ya habían anunciado una movilización en rechazo del 5 % de aumento otorgado por el gobierno, pero a esta situación se sumaron organizaciones sociales, que con caras tapadas, palos y piedras, nos recordaron otros tiempos.

Forcejearon con la Policía que había cercado el lugar con vallas e hirieron a tres efectivos. El gobernador transitó esas cuadras rápidamente acompañado por los miembros de su gabinete, y por militantes radicales que en gran numero le dieron su aliento. Durante su alocución, Morales se excusó por las obras que ya habían sido anunciadas y que se demoran en comenzar a funcionar, como las plantas de Cauchari, el proyecto GIRSU y otras como planes de viviendas y rutas.

El mandatario puso énfasis en los proyectos que si están funcionando como el Plan Estratégico de Salud, el trabajo para dar soluciones al Poder Judicial, el funcionamiento de la fuerza policial y los planes para mejorar la llegada de turistas a Jujuy. Sin embargo, demandó más compromiso de los empresarios jujeños para cumplir estas metas.

Además dejó en claro que no aceptará ningún acto de corrupción entre sus funcionarios. Quedo pendiente tal vez, una autocrítica a las áreas que no están funcionando como debieran como el Ministerio de Desarrollo Humano y el de Medio Ambiente y dio breves explicaciones sobre la situación económica de la provincia, que sigue dependiendo de la Nación para sanear sus cuentas.

Con todo, solo falta esperar si la capacidad de trabajo del gobernador, que tiene muchas ideas beneficiosas para Jujuy, es acompañada desde las trincheras por sus funcionarios que lo asisten en esta dura tarea, solucionando rápidamente lo que corresponde, muchas veces solo tomando decisiones criteriosas.

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