Sabrina Galván

Transporte, paro y caos

Estas vacaciones, en vez de traernos relax y alegrías a los jujeños, nos llenaron de conflictos y falta de gestión.

GALVAN
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22-07-2019

Como habíamos analizado en semanas anteriores, y en ausencia del gobernador Morales por un nuevo viaje a China, se desató un salvaje paro de transporte que afectó a más de 150.000 usuarios.

Luego de arduas pero tardías negociaciones entre funcionarios provinciales y municipales, con empresarios y con el gremio que agrupa a los choferes, se logró llegar a un acuerdo para pagar los sueldos adeudados y los aguinaldos. Las autoridades reconocieron que ante la falta del subsidio nacional al transporte, es necesario revisar las gratuidades que soporta el sistema y los solo $ 5,21 que paga el gobierno provincial por el boleto estudiantil gratuito.

Las empresas por su parte, se quejaron por el aumento de los insumos importados para los colectivos, el incremento indiscriminado del combustible y de las paritarias que tienen que asumir en breve, y que los llevan a hacer peligrar el normal funcionamiento del sistema.

Los usuarios, como siempre, fuimos rehenes de esta reivindicación legítima de los choferes, pero que contribuyó a desmejorar la actividad económica de una provincia como siempre dependiente de los fondos de la nación.

Los funcionarios, tanto provinciales como municipales demostraron su lentitud para solucionar problemas de gran magnitud en ausencia del gobernador, bajo el parámetro de que se trataba de un problema entre privados. Si bien la frase es cierta el servicio es público, necesario y esencial para que la provincia funcione y los trabajadores cumplan diariamente sus tareas. Tal vez los concejales de la capital, fueron quienes rápidamente se reunieron para poner un límite al paro y declararlo como un servicio esencial.

Posteriormente, durante los días jueves y viernes a nivel nacional se llevó a cabo un paro en todo el país, menos en 4 distritos entre ellos Buenos Aires, por lo que los jujeños entendimos que la noticia no tuvo ninguna repercusión ya que se trataba de una medida que solo afectaba a provincianos que no podían trasladarse con normalidad.

Luego de todos estos hechos a prueba y error, sería bueno que los jujeños aprendamos a ocupar el lugar que nos corresponde y a reclamar por nuestros derechos con razonabilidad sin afectar los ajenos.

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