Salud

Fertilidad en Argentina: caen más del 50% las consultas para tener un segundo hijo

Especialistas en medicina reproductiva advierten que cada vez más personas concentran sus esfuerzos en lograr un primer embarazo.
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02-06-2026
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Las consultas en centros de fertilidad para buscar un segundo hijo disminuyeron más de un 50% en la última década en Argentina, según datos de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) y la Asociación Civil Concebir. Los especialistas aseguran que actualmente la mayoría de los pacientes que recurren a tratamientos de reproducción asistida lo hacen con el objetivo de lograr un primer embarazo.

El fenómeno se da en un contexto marcado por la caída de la natalidad, la postergación de la maternidad y la paternidad, y las dificultades económicas que enfrentan muchas familias.

El presidente de SAMeR, Agustín Pasqualini, explicó que años atrás era habitual recibir consultas de personas que proyectaban familias con dos o más hijos, mientras que hoy la prioridad suele ser concretar un único embarazo.

Maternidad cada vez más tardía

Los especialistas señalaron que la edad promedio de las mujeres que buscan su primer embarazo ronda actualmente los 38 años. Esto reduce las posibilidades de concepción espontánea y dificulta la búsqueda de un segundo hijo, que en muchos casos se inicia después de los 40 años.

“Con el paso del tiempo disminuye tanto la cantidad como la calidad de los óvulos, lo que impacta directamente en las tasas de embarazo”, explicó Pasqualini.

Por su parte, el vicepresidente de SAMeR, Fabián Lorenzo, indicó que la fertilidad masculina también puede verse afectada por la edad y por factores como el tabaquismo, la obesidad, el estrés y ciertos hábitos de vida.

Menos nacimientos y más incertidumbre

La tendencia se refleja también en las estadísticas nacionales. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, en 2023 se registraron 460.902 nacimientos, una cifra que representa una caída cercana al 48% respecto del año 2000.

Desde Concebir advirtieron que muchas personas sienten que apenas pueden sostener el proyecto de tener un hijo debido a los costos de crianza, la incertidumbre económica y el desgaste emocional y económico que suelen implicar los tratamientos de fertilidad.

La importancia de la consulta temprana

Ante este escenario, los especialistas recomiendan realizar consultas tempranas con profesionales en medicina reproductiva, especialmente después de los 35 años, para conocer el estado de la fertilidad y evaluar alternativas preventivas como la vitrificación de óvulos o semen.

Además, remarcaron la necesidad de incorporar la información sobre fertilidad dentro de los controles ginecológicos habituales para que las personas puedan tomar decisiones con mayor conocimiento y anticipación.

Los expertos coinciden en que el principal desafío actual es combinar los proyectos personales y laborales con los límites biológicos de la fertilidad, en una sociedad donde la maternidad y la paternidad se postergan cada vez más.