Salud

Los peligros del monóxido de carbono: ¿cómo evitar una tragedia?

Tomando medidas de prevención es posible evitar intoxicaciones.

estufa
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23-07-2019

Volvieron las bajas temperaturas a la provincia, por ello el Ministerio de Desarrollo Humano compartió una serie de consejos sobre los cuidados que las personas deben tener en sus hogares para evitar las intoxicaciones por inhalación de monóxido de carbono, que en casos extremos puede llevar hasta la muerte.

La combustión de los equipos de calefacción genera monóxido de carbono, una sustancia tóxica que ingresa al cuerpo por la respiración y se concentra en los ambientes mal ventilados. Inhalar este veneno puede llevar a la muerte, es altamente peligroso porque no se detecta a través de los sentidos, no es irritante, no tiene olor, sabor, color y no produce irritación de ojos y/o nariz.

Los accidentes por inhalación de monóxido de carbono pueden ser evitados con simples medidas de prevención. Las personas deben tener cuidados extremos con la manipulación de los aparatos de calefacción, ya que los desperfectos, las desatenciones u otros motivos pueden provocar serios perjuicios para la salud.

Por esta razón, se recomienda evitar el uso de braseros a leña o carbón, salamandras, estufas a querosén, hornos de cocina y otros elementos de llama libre dentro de los hogares para calefaccionar los ambientes. Si su uso es inevitable, los braseros o salamandras que no tienen salida al exterior se tienen que encender fuera de la casa, y al llevarlos dentro se debe dejar una ventana o puerta entreabierta, ventilar frecuentemente la vivienda durante el día para renovar la oxigenación.

A los aparatos no hay que dejarlos desatendidos y hay que sacarlos o apagarlos antes de ir a dormir; no encender grupos electrógenos en el interior de las viviendas, evitando de esta manera las emanaciones, que causa asfixia hasta llegar a la muerte. Usar las hornallas o el horno de las cocinas puede traer consecuencias graves, ya que no están diseñados para calefaccionar.

Las estufas y aparatos eléctricos deben apagarse de noche y cuando no sean necesarios, como cuando salimos de la casa. Los calefones a combustión no tienen que instalarse en baños, sólo instalar artefactos con salida al exterior (tiro balanceado). También es importante controlar que la llama en los artefactos de gas sea de color azul, si es amarilla es signo de mala combustión, por lo tanto es preciso llamar a un gasista matriculado con la finalidad de que revise la instalación.

Las niñas y los niños son los más vulnerables a los efectos del monóxido de carbono, por lo tanto, no deben quedarse solos encerrados en los hogares, con braseros o calefacción encendidos.

Finalmente, se aconseja también verificar que los conductos o rejillas de ventilación no estén obstruidos. Un pequeño espacio por donde el aire circule y se renueve es fundamental y puede salvar una vida.

SÍNTOMAS

Los síntomas más frecuentes de intoxicación por inhalación de monóxido de carbono son: dolor de cabeza, náuseas, vómitos, mareos, debilidad, cansancio y/o pérdida de conocimiento. En altas concentraciones puede producir la muerte en minutos.

Ante los primeros síntomas, es imprescindible abrir puertas y ventanas, mantener los ambientes bien ventilados y retirar a las personas que se encuentren en el lugar contaminado. En todos los casos, se debe concurrir al Centro de Atención Primaria de Salud (Caps - Puesto de Salud), hospital más cercano o llamar al Same 107 (número gratuito).

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