Sociedad

El Negro Manuel, el santo que custodió a la Virgen de Luján, nació en Cabo Verde: la curiosa conexión antes del partido de la Selección

Manuel Costa de los Ríos, conocido popularmente como “el Negro Manuel”, fue durante más de cinco décadas el guardián de la imagen de la Patrona de los argentinos. Su historia, marcada por la esclavitud y la fe, tiene un dato que cobra un color especial a días de que la Albiceleste enfrente a Cabo Verde en los dieciseisavos de final del Mundial 2026: el santo nació justamente en ese archipiélago africano.

El Negro Manuel primer servidor de la Virgen de Luján
El Negro Manuel primer servidor de la Virgen de Luján .

Somos Jujuy por Somos Jujuy | 30-06-2026 09:05

Mientras la Selección Argentina se prepara para medirse con Cabo Verde en busca de un lugar en los octavos de final del Mundial 2026, una curiosidad religiosa empezó a circular entre los hinchas más devotos: el primer custodio de la Virgen de Luján, patrona de la Argentina, nació precisamente en tierras caboverdianas.

Quién fue el Negro Manuel

Todo se remonta a 1630, cuando dos pequeñas imágenes de la Inmaculada Concepción llegaron desde Brasil con destino a Santiago del Estero. En el trayecto, la carreta que las transportaba quedó detenida a orillas del río Luján y los bueyes se negaron a avanzar hasta que una de las imágenes fue retirada del carro. Aquel episodio, conocido como el “milagro de la carreta”, dio origen a la devoción a la Virgen de Luján.

Entre los testigos de ese hecho estaba un joven esclavo africano llamado Manuel, propiedad del militar y comerciante Bernabé González Filiano, administrador de la estancia donde ocurrió el prodigio. Su amo lo puso al cuidado de la imagen, y desde entonces Manuel se convirtió en el primer custodio de la Virgen, función que cumplió durante más de cinco décadas, hasta su muerte en 1686.

El dato que conecta con Cabo Verde

Según consigna el sitio oficial del Gobierno de la Nación Argentina, Manuel había nacido y se había criado en las islas de Cabo Verde, de donde fue trasladado como parte de un cargamento de personas esclavizadas que pasó primero por Pernambuco, Brasil, antes de llegar al puerto de Buenos Aires. Otros relatos sobre su vida ubican ese traslado cuando el futuro custodio de la Virgen apenas tenía ocho años.

Manuel vivió el resto de su vida al servicio del santuario, ocupándose de mantener iluminada la imagen y de recibir a los peregrinos que comenzaban a acercarse a Luján. Tan profunda era su devoción que solía repetir una frase que con el tiempo se volvió célebre: “Soy de la Virgen nomás”, en referencia a que se consideraba pertenencia exclusiva de la imagen que custodiaba.

Un santo en camino a los altares

La figura del Negro Manuel no quedó solo en la tradición popular. En 2016 la Iglesia católica abrió formalmente su causa de beatificación y, desde entonces, el proceso avanzó hasta convertirlo en “Siervo de Dios”. En 2025, la documentación reunida durante la etapa diocesana llegó al Vaticano y, en octubre de ese año, el Dicasterio para las Causas de los Santos aprobó su validez jurídica, lo que representó un nuevo paso hacia su beatificación.

Su historia también es reivindicada hoy como parte de la memoria afrodescendiente en la Argentina, en un país donde la presencia de comunidades africanas durante la época colonial suele quedar invisibilizada.

Una anécdota para el folclore del Mundial

Más allá de lo estrictamente futbolístico, la coincidencia entre el origen caboverdiano del primer custodio de la Virgen de Luján y el cruce de la Selección ante Cabo Verde en los dieciseisavos de final ya empezó a circular como un dato curioso entre los hinchas. No deja de ser una anécdota de color en la previa de un partido que la Albiceleste afrontará con el objetivo de sellar su pase a los octavos de final del Mundial 2026, lejos de cualquier lectura futbolística, pero con el atractivo que solo este tipo de cruces de la historia puede darle a una nota deportiva.