La emblemática marca argentina John Foos dejará de fabricar zapatillas en el país y cerrará su planta ubicada en Beccar, partido de San Isidro, para pasar a importar productos terminados desde Asia.
Según trascendió, la empresa finalizará por completo su producción local antes de que termine abril, en el marco de una reestructuración que implicará la desvinculación de la mayoría de sus trabajadores. La firma ya había reducido su plantilla de casi 400 empleados en 2023 a unos 50 a comienzos de 2026.
Reestructuración y cambio de modelo
A través de un comunicado, la compañía explicó que atraviesa un proceso orientado a “garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo”, con el objetivo de consolidar una estructura más eficiente.
El nuevo esquema implica que la marca continuará operando en Argentina, pero enfocada en la importación de calzado, mientras que solo se mantendrá el personal administrativo necesario.

Negociaciones y conflicto laboral
El cierre de la planta abrió una fuerte negociación con los trabajadores. La empresa ofreció acuerdos de desvinculación con indemnizaciones que van del 60% al 70%, en medio de tensiones por la posibilidad de avanzar hacia un concurso preventivo si no se alcanzan acuerdos.
El proceso no es reciente: según trabajadores, la firma venía reduciendo progresivamente la producción nacional, pasando primero al ensamblado con partes importadas y luego directamente al ingreso de productos terminados.
Restricciones y estrategia de importación
La decisión también está condicionada por las medidas antidumping vigentes en Argentina, que fijan un valor mínimo para el ingreso de calzado desde China.
En ese contexto, la empresa buscaría proveedores en otros países asiáticos como Vietnam o Tailandia, evitando las restricciones actuales.
Un sector en retroceso
El caso de John Foos refleja la crisis que atraviesa la industria del calzado en Argentina. Según datos del INDEC, el sector registró una caída interanual del 34,1% en enero dentro del rubro textil, indumentaria, cuero y calzado.
Además:
- La producción pasó de 125 millones de pares en 2015 a cerca de 58 millones en 2020
- El empleo en el sector cayó casi un 49% desde su pico en 2011
Un fenómeno que se repite
La situación no es aislada. En los últimos meses, otras empresas del rubro también redujeron operaciones o personal, en un contexto marcado por la apertura de importaciones y cambios en la estructura productiva.
El cierre de la planta de John Foos marca el fin de una etapa para una marca icónica de los '90 y deja en evidencia los desafíos que enfrenta la industria nacional frente a un nuevo escenario económico.


