Meta dio marcha atrás y eliminó la polémica función de inteligencia artificial que editaba fotos en Instagram
Meta decidió dar de baja la controvertida función de su nuevo generador de imágenes con inteligencia artificial, denominado Muse Image, la cual permitía al sistema utilizar y editar de forma predeterminada las fotografías publicadas en las cuentas públicas de Instagram. La medida de la empresa liderada por Mark Zuckerberg se tomó de manera inmediata luego del rechazo generalizado de la comunidad y la difusión de reclamos en entornos digitales, según reportó el medio TN Tecno.
El origen de la controversia por la privacidad
La herramienta, que había sido presentada la semana pasada junto al resto de las novedades de Muse Image, permitía a la tecnología de generación visual acceder al contenido de los perfiles públicos para realizar ediciones y referencias. El principal inconveniente de esta configuración radicaba en que los usuarios debían modificar manualmente las opciones de privacidad de la plataforma para impedir el uso de sus archivos.
Desarrollada por SuperIntelligence Labs —la división especializada en inteligencia artificial de la firma estadounidense—, la función no emitía ningún tipo de notificación o alerta a las personas cuando sus fotografías eran empleadas en las creaciones de la plataforma. Esta falta de aviso desató una reacción negativa inmediata tanto de usuarios particulares como de diversas agencias de representación de celebridades.
Explicaciones oficiales y el riesgo de deepfakes
Ante la repercusión del caso, voceros de la corporación con sede en Palo Alto, California, emitieron un descargo oficial reconociendo el revés en el lanzamiento. "Nuestra intención era proporcionar una herramienta creativa útil y dar a los usuarios control sobre si su contenido público podía ser referenciado de esta manera. Hemos recibido comentarios que indican que esta función no cumplió con las expectativas, por lo que ya no está disponible", señalaron desde Meta.
El escrutinio sobre el generador también se incrementó debido al temor de que este tipo de sistemas permisivos sean utilizados para la creación de deepfakes de personas famosas. Como ha ocurrido con tecnologías similares de otras firmas, la manipulación de retratos reales sin control suele derivar en campañas de desinformación y difamación digital.
Con este retroceso operativo, la multinacional busca mitigar los cuestionamientos sobre la seguridad de los datos de sus clientes mientras readecua sus herramientas creativas para cumplir con los estándares de privacidad demandados por el mercado.