El plantel profesional de Gimnasia y Tiro de Salta resolvió suspender los entrenamientos previstos para este viernes como medida de protesta por la falta de pago de dos meses de salarios. La decisión fue comunicada a través de un contundente escrito difundido en redes sociales, en el que los jugadores cuestionaron duramente a la dirigencia del club.
La práctica, que iba a ser encabezada por el entrenador Juan Manuel Azconzábal durante el receso de la Primera Nacional, finalmente no se llevó a cabo luego de que los futbolistas decidieran no presentarse hasta obtener respuestas concretas sobre la situación económica.
En el comunicado, los jugadores expresaron su "profunda preocupación" por el incumplimiento de las obligaciones salariales y aseguraron que la problemática no es reciente, sino que se arrastra desde el inicio de la temporada pasada.
"Esta problemática se ha convertido en una situación reiterada y sostenida en el tiempo, que afecta directamente a nuestra estabilidad laboral", señalaron.
Además, remarcaron que, pese a haber mantenido numerosas reuniones con los dirigentes, nunca obtuvieron soluciones concretas. En ese sentido, denunciaron "desidia y abandono dirigencial", además de cuestionar las formas en las que fueron tratados.
"Siempre tuvimos predisposición al diálogo, paciencia y buena voluntad, pero no encontramos respuestas ni soluciones concretas", afirmaron.
Los futbolistas también hicieron referencia al impacto que la crisis económica genera en sus familias, al sostener que la mayoría depende exclusivamente de su salario como deportistas profesionales.
A pesar del conflicto, destacaron que continuaron entrenando y compitiendo "con el máximo profesionalismo y compromiso", aunque advirtieron que la situación llegó a un límite y los obligó a tomar medidas para preservar su dignidad laboral.
Finalmente, aclararon que la protesta no busca perjudicar a la institución, sino visibilizar una realidad que consideran insostenible y exigir que se respeten las condiciones laborales básicas.
El conflicto se produce en pleno receso de la Primera Nacional y suma un nuevo foco de tensión en el club salteño, mientras se aguarda una respuesta oficial de la dirigencia para intentar destrabar la situación y retomar las prácticas en los próximos días.

