El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue dado de alta este viernes luego de permanecer internado por una neumonía aguda y ya se encuentra en su domicilio en Brasilia, donde comenzó a cumplir un régimen de prisión domiciliaria.
La medida fue autorizada por el juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, quien dispuso un arresto domiciliario "humanitario" por al menos 90 días debido al estado de salud del exmandatario, de 71 años.
Bolsonaro había sido hospitalizado a mediados de marzo tras presentar un cuadro severo de neumonía que requirió tratamiento intensivo con antibióticos. Luego de una evolución favorable, los médicos autorizaron su traslado para continuar la recuperación en su vivienda, donde deberá seguir con controles y rehabilitación.
El exjefe de Estado cumple una condena de 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022, en las que fue derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante el período de arresto domiciliario, Bolsonaro deberá utilizar una tobillera electrónica, tendrá restringidas las visitas y no podrá utilizar redes sociales ni comunicarse libremente, según lo establecido por la justicia brasileña.