China comenzó a utilizar robots caracterizados como agentes de tránsito en distintas calles de la ciudad de Hangzhou, en el marco de un proyecto tecnológico que busca reforzar el control vehicular y la asistencia urbana.
Los androides, que fueron vistos durante los primeros días de mayo, utilizan uniforme amarillo, gorra policial y hasta cuentan con accesorios similares a los de los efectivos tradicionales, como walkie-talkies y cinturones con herramientas.
Según informaron medios locales, se trata de robots modelo PM01, lanzados al mercado en diciembre de 2024. Miden aproximadamente 1,38 metros, pesan cerca de 40 kilos y tienen un valor estimado de 88.000 yuanes, equivalentes a unos 12.000 dólares.
En una primera etapa, fueron desplegadas 15 unidades en Hangzhou, donde trabajan junto a policías humanos en diferentes tareas vinculadas al tránsito y la seguridad vial.
Entre sus principales funciones, los robots pueden asistir en el ordenamiento vehicular, detectar infracciones, colaborar ante accidentes o fallas en la señalización, reconocer órdenes verbales y analizar imágenes en tiempo real. Además, también brindan orientación a peatones, ciclistas y turistas.
El avance de este tipo de tecnología volvió a abrir el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral. Sin embargo, autoridades chinas aseguraron que la implementación de estos dispositivos no implicará la pérdida de puestos de trabajo.
Incluso, en los últimos meses, tribunales de Hangzhou y Pekín establecieron que las empresas no podrán despedir trabajadores como consecuencia directa de la incorporación de inteligencia artificial o automatización tecnológica.

