Mohammed al-Wahidi, un trabajador humanitario palestino que se había convertido en un símbolo de esperanza en la Franja de Gaza por organizar proyecciones públicas de los partidos del Mundial 2026, murió este martes durante un ataque aéreo israelí.
Según informó la BBC, un misil impactó el taxi en el que viajaba por el barrio de Sabra, en la ciudad de Gaza. En el ataque también murieron otras tres personas, entre ellas dos hermanos de 8 y 10 años que se encontraban en el lugar.
El Ejército de Israel indicó que el ataque estaba dirigido contra un integrante de Hamás y aseguró que investiga las denuncias sobre la muerte de civiles durante el operativo.
Un referente de la ayuda humanitaria
Al-Wahidi, de 65 años, era profesor de inglés antes del inicio del conflicto. Tras el estallido de la guerra pasó a desempeñarse como uno de los principales responsables del Comité Egipcio de Ayuda en Gaza, organización que coordina la distribución de alimentos y asistencia para las familias desplazadas.
Durante más de dos años trabajó en la entrega de ayuda humanitaria, la instalación de campamentos y el acompañamiento de personas afectadas por el conflicto. Quienes colaboraron con él lo recuerdan como una persona que prefería estar en el terreno, recorriendo refugios y dialogando con las familias, antes que dirigir las tareas desde una oficina.
El Mundial, un momento de esperanza en medio de la guerra
En las últimas semanas, Mohammed al-Wahidi había ganado reconocimiento por impulsar la proyección de partidos del Mundial 2026 en distintos puntos de Gaza, entre ellos la ciudad de Gaza, Deir al-Balah y la zona de al-Mawasi.
Las pantallas instaladas entre edificios destruidos permitían que cientos de familias, especialmente niños, encontraran un momento de distracción en medio de la guerra. Las imágenes de personas siguiendo los encuentros del Mundial entre los escombros recorrieron el mundo y se convirtieron en uno de los símbolos más impactantes del torneo.
Al-Wahidi murió pocas horas antes de una de las proyecciones previstas para el partido entre Argentina y Egipto por los octavos de final, un hecho que profundizó la conmoción entre quienes participaban de estas actividades.



