La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes el impulso de una ley de amnistía general para los presos políticos, que será enviada a la Asamblea Nacional para su tratamiento y eventual aprobación en los próximos días. Según explicó, la iniciativa busca “favorecer la convivencia, el respeto y la paz” en el país.
El anuncio fue realizado durante la apertura del año judicial en el Tribunal Supremo de Justicia, donde Rodríguez afirmó que la propuesta forma parte de un proceso destinado a superar la confrontación política y social. Además, señaló que la medida había sido conversada previamente con el expresidente Nicolás Maduro antes de su detención a comienzos de enero.
De acuerdo con lo informado, la amnistía alcanzaría a centenares de personas detenidas por razones políticas, aunque quedarán excluidos quienes hayan sido condenados por delitos graves, como homicidio, narcotráfico u otros crímenes comunes no vinculados a causas políticas.
La iniciativa se enmarca en un contexto de liberaciones parciales que comenzaron semanas atrás. Mientras el gobierno sostiene que ya se produjeron cientos de excarcelaciones, organizaciones de derechos humanos reclaman mayor transparencia y advierten que aún permanecen numerosos presos políticos detenidos.
Durante el mismo acto, Rodríguez anunció además que El Helicoide, uno de los centros de detención más emblemáticos del país, dejará de funcionar como prisión y será reconvertido en un espacio destinado a servicios sociales y actividades deportivas.
El anuncio generó expectativa entre familiares de detenidos y sectores de la sociedad civil, que esperan que la amnistía se traduzca en libertades efectivas y verificables, mientras persisten las dudas sobre el alcance real y la implementación de la medida.
