La embajada de Estados Unidos en México reveló - el pasado domingo - un nuevo sistema para impedir el paso ilegal de migrantes del país vecino: se trata de barreras flotantes dispuestas en el Río Bravo.
La medida fue comunicada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP, por sus siglas en inglés), organismo que compartió un video en sus redes sociales para anunciar la medida de seguridad e instar a los migrantes a no poner en riesgo sus vidas y regresar a sus hogares. Más allá de las boyas, la zona también estará bajo constante vigilancia de las autoridades migratorias para detener cruces fuera de la ley.
Además de la fotografía y el video de las boyas, las autoridades estadounidenses exhortaron a los migrantes a no poner sus vidas en riesgo y a “regresar a casa". Caso contrario, desde la CBP advirtieron que los infractores serán detenidos y deportados en su intento de cruzar ilegalmente.
En este sentido, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó que este muro es financiado con fondos obtenidos gracias a la aprobación de la One Big Beautiful Bill Act del presidente Donald Trump.
Cómo funciona el muro acuático que separa la frontera de México-EEUU
La administración de Trump comenzó el martes pasado la instalación de un muro flotante de boyas en el Río Grande - o Río Bravo -, una barrera que se extenderá a lo largo de 535 millas (862 kilómetros), según informó el Washington Examiner.
La estructura está compuesta por grandes cilindros flotantes ubicados en el centro del cauce y forma parte de la estrategia oficial para desalentar los cruces irregulares hacia Estados Unidos. El jefe de la Patrulla Fronteriza, señaló que la medida apunta a reforzar la prevención del ingreso ilegal por esta vía.
El esquema retoma un modelo similar al que había impulsado el estado de Texas durante la presidencia de Joe Biden, con el objetivo de generar un impacto sostenido en el tiempo. La lógica detrás del proyecto es reducir el número de personas que cruzan la frontera, son detenidas, deben enfrentar procesos judiciales migratorios y, finalmente, son deportadas.


