A partir de abril, el Gobierno de Javier Milei dará de baja cerca de 900.000 planes sociales de $78.000 mensuales para implementar un sistema de vouchers educativos centrados en la inserción laboral.
Las claves del nuevo esquema:
- Último cobro y reinscripción: El beneficio actual se pagará por última vez el 9 de abril. Los titulares ya están siendo notificados vía Mi Argentina y deberán reinscribirse para entrar al nuevo sistema.
- Adiós a la intermediación: El dinero ya no pasará por organizaciones sociales. El Estado entregará los vouchers directamente a los beneficiarios para que elijan cursos en una red de centros de formación nacionales.
- Alianza Público-Privada: Mientras el Estado aporta la infraestructura, las empresas privadas diseñarán los contenidos según la demanda productiva de cada provincia.
- Asistencia vs. Formación: El grupo de 900.000 personas pasará al sistema de capacitación, mientras que unos 300.000 beneficiarios con mayores dificultades de inserción continuarán bajo esquemas de asistencia directa.
Exigencias y ahorro fiscal
El nuevo programa será mucho más estricto: la asistencia a los cursos es obligatoria y el abandono implicará la pérdida definitiva del beneficio.
Con esta medida, el Ejecutivo busca un ahorro estimado de $60.000 millones mensuales. Según fuentes oficiales, el objetivo no es retirar a la gente del mercado, sino transformar un subsidio que "no alcanzaba" en una herramienta de formación real, mientras se refuerzan partidas como la AUH y la Tarjeta Alimentar.


