Pichetto le llevó una propuesta que promete sacudir al peronismo: armar un frente anti-Milei al estilo de la coalición que llevó a Lula da Silva al poder en Brasil.
"Nada de paparruchadas": El programa capitalista
Pichetto fue tajante con las condiciones para este nuevo armado. Según reveló en una entrevista con Gelatina, el diputado le dejó claro a la ex presidenta que el espacio debe ser netamente capitalista:
- Adiós al "Estado Presente": Para Pichetto, ese esquema es una "paparruchada que ya fracasó".
- Previsibilidad: El objetivo es un programa productivo que no asuste a los mercados. "No podés tener ideas peligrosas que hagan que el dólar pase de 1.500 a 3.000 de un movimiento", sentenció.
La intimidad del encuentro
Hacía diez años que no hablaban cara a cara. Pichetto describió la reunión como "fraternal" y destacó algunos puntos clave:
- Sin reproches: "Inteligentemente preferimos no hablar del pasado", confesó el legislador.
- El estado de CFK: La vio con "mucho temple" y muy activa, siguiendo de cerca la geopolítica mundial (EE.UU. y China) a pesar de su situación judicial, la cual Pichetto calificó de "rigor excesivo".
- No a la "traición": El diputado defendió a los gobernadores que hoy negocian con Milei, asegurando que el concepto de traición en política es "estúpido" y que simplemente cambian las circunstancias.
El diagnóstico del Peronismo
Para Pichetto, el peronismo hoy tiene un "problema de identidad" y debe dejar de mirar la política exterior con los anteojos de los años 70. Su receta es clara: centrarse en la pérdida del poder adquisitivo, la industria nacional y ubicarse cerca de Occidente con pragmatismo.