Un hombre, que viajaba desde Mendoza con destino a la Región del Maule, fue interceptado por agentes del Servicio Nacional de Aduanas de Chile cuando intentaba ingresar ilegalmente piezas milenarias.
El hallazgo
Durante una fiscalización de rutina en el Paso Internacional Pehuenche, los agentes revisaron el baúl de un vehículo particular y se dieron con una sorpresa arqueológica: 18 piezas de restos fósiles. Se trataba de amonites, moluscos marinos prehistóricos que se extinguieron hace millones de años y que son fácilmente reconocibles por su característica forma espiralada.
Sin papeles y bien escondidos
Lo que llamó la atención de las autoridades fue que las piezas estaban envueltas y acondicionadas meticulosamente para su traslado, lo que denota una clara intención de ocultamiento. El conductor no contaba con ninguna documentación que acreditara el origen de los fósiles ni la autorización necesaria para exportar este tipo de material, que está protegido por leyes internacionales y nacionales de patrimonio cultural y científico.
Consecuencias legales
Tras el descubrimiento, el imputado fue derivado inmediatamente a los Carabineros de Chile. Los fósiles, considerados piezas de altísimo valor paleontológico, fueron incautados y serán sometidos a peritajes técnicos para determinar con exactitud su autenticidad, antigüedad y procedencia.
Desde la Aduana recordaron que el traslado transfronterizo de restos fósiles requiere permisos específicos y estrictos, ya que forman parte de la identidad y el acervo científico de la región.