En un cierre de juicio cargado de tensión, Javier Cerfoglio, el hombre acusado de asesinar a Magalí Vera en Necochea, Buenos Aires, rompió el silencio. A través de una pantalla y desde una habitación a oscuras, el imputado pronunció sus últimas palabras antes del veredicto. Sin embargo, su declaración generó indignación: pidió perdón a su hijo y a sus propios padres, pero no tuvo ni una palabra para la familia de la víctima.
“Magalí fue la mujer de mi vida. Nunca quise terminar nuestras vidas así”, afirmó Cerfoglio, intentando sostener la versión de un accidente trágico. No obstante, las pruebas presentadas por la fiscalía durante el proceso judicial cuentan una historia de “salvajismo y desprecio” que contradice totalmente sus palabras.
El video que cambió la carátula: de accidente a femicidio
Lo que inicialmente fue reportado como un siniestro vial donde un auto caía al río Quequén, se transformó en una causa por femicidio gracias a una cámara de seguridad. El registro muestra que, a las 4:24 de la madrugada del domingo 1 de diciembre de 2024 —apenas una hora después de que la pareja se sacara una selfie sonriente en un casamiento—, Cerfoglio atacó a Magalí brutalmente.
En la esquina de las calles 50 y 53, el video captó al acusado dándole más de 30 patadas a Vera mientras ella estaba en el suelo. Tras dejarla inconsciente a golpes, la subió al auto y manejó hacia el río.
¿Qué fue lo que pasó? La reconstrucción del horror
El fiscal Walter Pierrestegui fue contundente en sus alegatos. Gracias a la autopsia y a las pericias del especialista Juan Ibarra, se determinó que:
- Magalí estaba viva al caer al agua: La causa de muerte fue “asfixia por sumersión”. Las heridas previas (politraumatismos) la habían dejado indefensa, pero el fallecimiento ocurrió dentro del río.
- El audio desesperado: En el juicio se reprodujo un audio de auxilio donde Magalí advertía que Cerfoglio “la iba a matar”, lo que desmorona la coartada del "accidente culposo".
- La maniobra final: Cámaras del Centro de Monitoreo mostraron el Honda Fit rojo zigzagueando a alta velocidad antes de caer por el barranco. Cerfoglio logró salir del vehículo y nadar hacia la orilla, dejando a Magalí atrapada en el habitáculo sumergido.
Una comunidad que exige justicia
Magalí Vera era una vecina muy querida en Necochea; trabajaba en la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y tenía un emprendimiento de pastelería. Su muerte desató marchas masivas bajo el lema #JusticiaPorMagalí.
Mientras el acusado insiste en su retórica de arrepentimiento selectivo, la fiscalía ha solicitado la prisión perpetua. Ahora, la comunidad espera un veredicto que ponga fin a uno de los casos de violencia de género más cínicos y desgarradores de la región.


